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Revisión de 16:35 11 mar 2008
Bibliografía
·1951 El Beato Fray Melchor García Sampedro, Cabildo de la Catedral de Oviedo
Nombres y cosas de las calles de Oviedo
Las nuevas calles de Oviedo
Diccionario Enciclopédico del Principado de Asturias
Gran Enciclopedia Asturiana
21 tomos estampados en oro (290 x 210 mm). 6.300 páginas el papel couche. Más de 12.000 fotografías, ilustraciones, gráficos y mapas. Tres tomos encuadernados artesanalmente(365 x 250 mm). Indice para la consulta de los más de 30.000 artículos e ilustraciones de la obra. Gran Enciclopedia Asturiana, editada por vez primera en 1970
Presentación El patrimonio tradicional de la realidad asturiana no había sido dado a conocer globalmente, a pesar de las reiteradas tentativas llevadas a cabo en diversas ocasiones de nuestra historia: desde el serio empeño de Martínez Marina o la valiosa recopilación hecha por Jovellanos, sin olvidar la obra, de carácter eminentemente geográfico, del cartógrafo Tomás López, hasta la truncada y; en cierto modo, muy distinta labor de Canal en el «Diccionario Folklórico», no se había logrado la elaboración de una obra enciclopédica que recogiera de una manera total y exhaustiva la temática relacionada con la tierra asturiana. Y Asturias estaba pidiendo esta obra. Los estudios parciales, fragmentarios y relativamente escasos de que se disponía, resultaban apenas accesibles -cuando no desconocidos- al lector común. Se imponía el esclarecimiento de nuestra cultura, la revitalización de nuestros conocimientos aletargados, corriendo el riesgo, a fin de cuentas, de presentar una minuciosa revisión tanto de nuestro pasado histórico como de nuestro entorno actual. Hablamos de correr un riesgo y ésta es la expresión adecuada, porque, evidentemente, el hecho de acometer una empresa que en sí misma entrañaba no pocas limitaciones, puede parecer, sin entrar en análisis serios, una ocurrencia descabellada. Porque, a simple vista, las limitaciones parecen estribar en que una obra de carácter regional no ofrece excesivo interés en una época como la que vivimos, en que cada circunstancia vital tiende a ensanchar horizontes, abrir puertas y derribar pequeñas fronteras. El fenómeno es falso; las implicaciones de una región determinada exigen y proclaman el derecho a un reconocimiento de ámbito nacional e incluso universal, ya que, a nuestro juicio, la cultura de las masas empieza en el individuo, y la de los pueblos, en el más humilde de los lugares. La edición de un diccionario enciclopédico entraña siempre una enorme responsabilidad. La tarea es difícil y costosa; impone la organización abrumadora de equipos de especialistas en todos los ramos del saber, y la movilización de múltiples elementos técnicos y artísticos si se quiere rematar la tarea con probabilidad de éxito. La GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA afrontó el problema de poner en marcha este diccionario con el mayor cariño y entusiasmo, y el resultado está bien claro; por vez primera se presenta al lector una obra enciclopédica inspirada y alimentada en las fuentes de lo estrictamente astur. Ello no es obstáculo, sin embargo, sino más bien acicate, para que el contenido de la ENCICLOPEDIA se relacione o se vincule en su totalidad con el resto del país; sabe bien el lector que la historia de Asturias se halla claramente identificada con la civilización ibérica y que muchos aconteceres decisivos para la Patria, aquí fermentaron y de aquí se esparcieron a través de la nación, involucrándose para siempre en su contexto histórico. Frente a la necesidad real de aportar un testimonio decisivo de la Región, existía el natural inconveniente aludido de no contar con los medios precisos para llevar a cabo la empresa. La realización de la obra sólo era viable en manos de un equipo nutrido y solvente; de este modo, la Dirección de la ENCICLOPEDIA se ha ocupado de reunir un conjunto de colaboradores que componen, en síntesis, la mejor demostración de que la obra es, en realidad, la consecuencia de una función colectiva muy compenetrada, una entrañable tarea de entendimiento y cooperación entre todos los asturianos y los que, sin serlo, se interesan por nuestra región. La ENCICLOPEDIA está dirigida a un público muy amplio, a todos aquellos que quieren saber cosas acerca de sus antepasados, sobre su propia tierra, sus hombres, su riqueza, sus glorias y sus tradiciones, pero que son ajenos a la especialización. Se suple este requerimiento, justo y noble, aunque lógicamente, no se desatiende al lector que practica otro tipo de consulta, es decir, el erudito, el investigador. A nuestro juicio, la ENCICLOPEDIA conjuga el dificil equilibrio que exige una obra de esta índole: hay amenidad, hay anecdotario trivial, pero también hay rigor científico y comedida profundidad. De esta manera, el único beneficio es el lector. No cabe vanagloriarse de que la GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA sea una obra genial, absolutamente desprovista de omisiones, de pequeñas impurezas; por sus propias características de síntesis, de aglutinamiento, de heterogeneidad, es a ella inherente -casi obligado- este género de irregularidades. No en vano han sido muchos los millares de fichas manejados en su confección, desde los datos relativos a la Prehistoria hasta los relacionados con el tiempo presente, y de cuyas materias -de difícil tratamiento- se procuró una síntesis monográfica. A pesar de todo, estamos seguros de que en justa retribución al valor de este acontecimiento en la historia de Asturias, al hablar de nuestra Región, en lo futuro será difícil disponer de otra fuente de consulta, de otra obra informativa y técnica más copiosa y explícita que esta que hoy ve la luz. preámbulo a la 2.a edición UANDO comenzó a gestarse la GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA, les pareció a algu nos una tarea inconcebible, y creyeron que su realización era una utopía. No obstante, y a pesar de tratarse de una actividad editorial que carecía de precedentes a escala regional, la ilusión se vi o convertida en algo material que causó el asombro de los incrédulos. Es cierto que el éxito alcanzado tiene su deuda con las personas que fueron fieles a lo que se les ofrecía: una Asturias totalizadora con interesantes textos y no menos sugestivas ilustraciones. Unos y otras procedían de colaboradores que ponían sus saberes a nuestra disposición, ofreciendo sus conocimientos y su fé en la cimentación de una obra que resultaría de permanente vigencia. El llevar a cabo la labor de completar la GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA supuso, por sus miles de fichas, confrontaciones y resoluciones, una ingente labor, pero -repetimos- los colaboradores supieron salvar los obstáculos que se presentaron. No se contó, sin embargo, con el apoyo • los organismos 1• estamentos oficiales, de quienes los rectores de la obra no recibieron ninguna clase de ayuda, cuando parecía que el carácter de la misma lo requería. Además del acierto en la elección de los colaboradores, hay que añadir la enorme acogida que la obra tuvo por parte del público, sin distinción de puntos cardinales en el mapa asturiano; y aún fuera · él, para dispersarse todavía a otras naciones, especialmente americanas hispanohablantes. La GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA, como pionera en su género, fue luego copiada, a veces calcada, y así los habitantes de otras regiones españolas pudieron disponer de una obra que recogiera las peculiaridades propias de las mismas. La GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA, como obra colectiva eminentemente laudable, incluye lo oportuno, y sirve, tanto de libro de consulta como para una lectura de entretenimiento; y de manera indiscutible, para conocer la savia tanto erudita como popular de Asturias. La diversidad asturiana fue, con tal edición, polarizada por primera vez en una obra global, aglutinadora y única. Se pretendía partir de lo particular, pero sin que los parámetros geográficos regionales limitaran el contenido enciclopédico de la obra. Y estimamos que se logró tal propósito, al difundirse las propiedades genuinas asturianas en su amplio diafragma y en sus diversos espectros. • definitiva, la GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA cumplió su misión testimonial, aunque a veces la ilusión de los promotores quedara descompensada por la imposibilidad de alcanzar las previstas y máximas metas. En la presente reedición se han corregido impurezas tipográficas, así como erratas -las localizadas, pues es bien sabido que erradicarlas absolutamente es imposible-, quizás muchas de ellas subsanadas ya por el buen criterio de los lectores. Se enriquece ahora la obra con nuevo material gráfico, sustituyendo fotografías cuya deficiencia no fue observada en el momento oportuno. Los datos demográficos se actualizan, aunque deben tenerse en cuenta las fluctuantes variaciones que sufren en poco tiempo. Realmente la actualización básica de la GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA se hace en el Apéndice de la misma, en elaboración, pues transcurridos diez años de la primera edición, es necesario ya un Apéndice complementario que recoja las vivencias asturianas de tal tiempo. Y nuevamente hemos de mostrar agradecimiento a los colaboradores, expertos en sus predilecciones hacia las diversas disciplinas, por la eficacia de sus reseñas. Y la importancia de sus trabajos en la difusión de la cultura asturiana. Gracias, y bienvenidos de nuevo a la que todos pretendemos sea la obra cumbre de nuestra cultura regional. GRAN ENCICLOPEDIA ASTURIANA
DIRECCIÓN
Silverio Cañada Luciano Castañón José Antonio Mases REDACCIÓN
Secretario: Andrés de la Fuente Redactores: Manuel Aragón Ramón Baragaño Saturnino Díaz Emilio Fernández Lucas Fernández Lucía García Recio Agustina González José Antonio González José María Rodríguez Gabriel Santullano José Antonio Vega DIBUJANTES
Francisco CortegueraPedro Fernández Victoriano García Fernández Emilio Martínez Reguero José Antonio Rado Julio Solís Fernández Elías Santamarina MAQUETISTAS
COLABORADORES
Andrés de la FuenteAntonio García Linares Antonio García Miñor David G. Nuevo Zarracina David Ruiz Elías G. Domínguez Elviro Martínez Eduardo Martínez Hombre Emilio Ribera Francisco Jordá Cerdá Julio Antonio Fernández Lamuño Ignacio Bertrand Bertrand Isidoro Cortina Frade Isolino Llorens Ignacio Ruiz de la Peña José Arduengo Juan Antonio Cabezas José Antonio Mases José Antonio Martínez Álvarez Jesús Evaristo Casariego Javier Fernández Conde José García José Luis Pérez de Castro Jesús Martínez Fernández José M.a Martínez Cachero José M.a Roca Franquesa José Ramón Ovies Ruiz José Ramón Tolivar Faes Juan Santana Luciano Castañón Miguel Ángel García Dory Miguel Ángel González Muñiz Manuel Ferrero Blanco de Quirós Manuel González Pola Óscar Luis Tuñón Patricio Adúriz Pedro Mateo González Ricardo Gómez Muñoz Raimundo Peña Víctor Alperi
Antonio García Linares Aquilino García Tuero Angel Viñuela Ceferino de Blas Carlos Vázquez Martínez Elías G. Domínguez Elviro Martínez Eduardo Martínez Hombre Eduardo Navarro Pallares Emilio Ribera Enrique Truán Francisco Jordá Cerdá Francisco Javier Espiago Julio Antonio Fernández Lamuño Gonzalo Álvarez Sierra Higinio Cardín Sánchez Isidoro Cortina Frade Isolino Llorens Ignacio Ruiz de la Peña Juan de Azcona Joaquín A. Bonet Juan Antonio Cabezas Juan Arribas García José Antonio Mases José Antonio Martínez Álvarez José Caso González Jesús Evaristo Casariego Javier González Prado José Luis Pérez de Castro Jesús Martínez Fernández José M.a Lana Díaz José M.a Martínez Cachero Jesús Neira José Ramón Ovies Ruiz José Ramón Tolivar Faes Juan Santana Juan Uría Ríu Jesús Villa Pastur Luis Argüelles León Bernardo Manso Menéndez Luis M.a Fernández Canteli Lorenzo Rodríguez Castellano Miguel Ángel García Dory Miguel Ángel González Muñiz Magín Berenguer Matilde Escortell Ponsoda Marcos G. Martínez Manuel González Pola Manuel Julivert Casagualda Nicomedes Santos Patricio Adúriz Paulino Martínez Hoyos Pepe del Valle Ricardo Gómez Muñoz Sergio Álvarez Requejo Santiago Luis Martín Vicente José González García
Biografías
Abogados
Alcaldes de Oviedo
Cantantes
Catedráticos Universitarios
Nobles
Príncipes de Asturias
Rectores de la Universidad de Oviedo
Religiosos
Reyes de Oviedo
Pelayo 718-737 Favila 737-739 Alfonso I, el católico 739-757 Ermesinda 739-? Fruela I 757-768 Aurelio I 768-774 Adosinda 774-783 Silo I 774-783 Mauregato 783-788 Bermudo I 788-791 Alfonso II, el Casto 791-842 Ramiro I 842-850 Ordoño I 850-866 Alfonso III, el Magno 866-910
Geografía
Concejos
- 1. Allande
- 2. Aller
- 3. Amieva
- 4. Avilés
- 5. Belmonte de Miranda
- 6. Bimenes
- 7. Boal
- 8. Cabrales
- 9. Cabranes
- 10. Candamo
- 11. Cangas del Narcea
- 12. Cangas de Onís
- 13. Caravia
- 14. Carreño
- 15. Caso
- 16. Castrillón
- 17. Castropol
- 18. Coaña
- 19. Colunga
- 20. Corvera
- 21. Cudillero
- 22. Degaña
- 23. El Franco
- 24. Gijón
- 25. Gozón
- 26. Grado
- 27. Grandas de Salime
- 28. Ibias
- 29. Illano
- 30. Illas
- 31. Langreo
- 32. Laviana
- 33. Lena
- 34. Llanera
- 35. Llanes
- 36. Mieres
- 37. Morcín
- 38. Muros del Nalón
- 39. Nava
- 40. Navia
- 41. Noreña
- 42. Onís
- 43. Oviedo
- 44. Parres
- 45. Peñamellera Alta
- 46. Peñamellera Baja
- 47. Pesoz
- 48. Piloña
- 49. Ponga
- 50. Pravia
- 51. Proaza
- 52. Quirós
- 53. Las Regueras
- 54. Ribadedeva
- 55. Ribadesella
- 56. Ribera de Arriba
- 57. Riosa
- 58. Salas
- 59. San Martín de Oscos
- 60. San Martín del Rey Aurelio
- 61. San Tirso de Abres
- 62. Santa Eulalia de Oscos
- 63. Santo Adriano
- 64. Sariego
- 65. Siero.
- 66. Sobrescobio
- 67. Somiedo
- 68. Soto del Barco
- 69. Tapia de Casariego
- 70. Taramundi
- 71. Teverga
- 72. Tineo
- 73. Valdés
- 74. Vegadeo
- 75. Villanueva de Oscos
- 76. Villaviciosa
- 77. Villayón
- 78. Yernes y Tameza
Ríos
A Río Aboño Río Acebo Río Aguadamía Río Aller Río Alvares B Río Barayo C Río La Cabaña Río Cabo Río Cabra Río Caleao Río Candín Río Canero Río Cares Río Carrandi Río Casaño Río Caudal Río Colunga Río Cubia D Río Deva Río Dobra E Río Eo Río España Río Esqueiro Río Esva F Río La Ferrería L Río Lena M Río Mampodre Río Menéndez N Río Nalón Río Narcea Río Navia Río Negro Río Nonaya Río Nora Río Nueva O Río Orlé P Río Pajares Río Piles Río Piloña Río Ponga Río Pontafolgueira Río Porcía Río La Pregona Río Purón R Río Ricabo S Río San Isidro Río Sella T Río Tol Río Trubia U Río Uncín V Río Valdediós Río Vega Río Vío
Lagos
Hemeroteca
Instituciones
ALUMNOS
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