Iglesia de San Tirso

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Testero de la Iglesia de San Tirso

Iglesia edificada por Alfonso II (791-842) en Oviedo que, como relatan las Crónicas Asturianas y la Historia Silense, era de gran hermosura. Se levantó próxima al Palacio Real y Cámara Santa y el conjunto catedralicio de la Basílica de San Salvador y las iglesias de Santa María y San Miguel. Detrás de San Tirso salían las calles que constituían el resto de la ciudad.

Las crónicas alaban la belleza de esta iglesia si bien, en el siglo XVII, el P. Carballo dice que en ese momento no tiene tanto de bello salvo «su linda proporción y correspondencia». Un incendio en 1513 y posteriores remodelaciones nos han dejado pocos elementos de su fábrica original salvo la parte exterior del ábside, descubierta en 1912. Algunos autores, tomando como referencia la Crónica Albeldense cuando señala que esta iglesia tiene «multis angulis», creen que San Tirso contaría con cámaras laterales y porche anejos a la nave de la iglesia. Pero, dado que sólo se conserva el testero, es muy difícil descubrir si contaba con una sola capilla o con tres.

La cabecera, construida con sillarejo y en sus esquinas con piedras labradas, tiene en su parte central una ventana de tres arcos sobre unas pequeñas columnitas en el centro y otras dos en los extremos. Los capiteles de estas columnitas, que recuerdan un tosco estilo corintio, y los fustes hacen pensar en un posible reaprovechamiento si los comparamos con el resto del ábside. Sobre ésta ventana se construyó una pequeña moldurilla en forma de alfiz que ha sido objeto de cierta polémica. H. Schlunk y otros creen que se añadiría en una reforma posterior que datan hacia el siglo IX-X, cuando se construyó la iglesia de Valdediós donde también encontramos una influencia mozárabe y las ventanas enmarcadas por un alfiz. Sin embargo, muchos investigadores opinan, al encontrarse también este tipo de decoración en la iglesia de Santa María de Bendones, que este elemento pudo ya ser incluido en tiempos de Alfonso II.

Se pensaba que esta ventana podría pertenecer a una cámara supraabsidal similar a las de otros templos prerrománicos. Sin embargo, Magín Berenguer estuvo presente durante unas obras de restauración de la iglesia y pudo comprobar que, por la distancia entre esta ventanita y el cimiento sobre roca firme, no había la altura suficiente para dos pisos. El mismo investigador también descubrió restos de pintura y estuco muy similares a los utilizados en Santullano.

Fue declarada Bien de Interés Cultural el 03/06/1931.

En la actual Iglesia de San Tirso (o San Tirso el Real) se encuentra emplazada la Capilla de Santa Ana, recinto funerario construido en 1574, caracterizado por su decoración plateresca.

Bibliografía