Crónicas Asturianas

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Escritas en la penúltima década del siglo IX, durante el reinado de Alfonso III, han llegado hasta nosotros a través de copias posteriores puesto que los originales han desaparecido.

Son una fuente básica para el estudio del Reino de Asturias. A pesar de algunas manipulaciones ideológicas, recreaciones fabulosas y silencios, los hechos narrados están contrastados con otras fuentes coetáneas, incluidas las árabes.

El término de Crónicas Asturianas alude fundamentalmente a tres textos:

Según la tesis de Gómez-Moreno, aceptada por la mayoría de los autores, la crónica Albeldense sería la redactada en primer lugar, después la Profética, que se añadió a aquélla, y que es citada por la Rotense y por la Sebastianense, por lo que éstas serían posteriores.

En las tres crónicas se recogen distintas noticias históricas desde la época visigoda hasta Alfonso III: una lista de los reyes visigodos, la llegada de los árabes a la Península, la batalla de Covadonga que dio origen al Reino Asturiano, el listado de reyes asturianos. La semejanza entre la Albeldense y la de Alfonso III, en sus dos versiones, indujo a pensar a algunos autores en la existencia de una crónica anterior, hoy desaparecida, que las crónicas asturianas usarían como fuente de información. Unos, como C. Sánchez Albornoz, remontan esta crónica anterior a la época de Alfonso II. Otros, entre los que podemos citar a Jan Prelog y Juan Gil, creen que habría una primitiva o primera crónica de Alfonso III de la que derivarían la albeldense, la profética y la alfonsina. También se observa la influencia de San Isidoro de Sevilla, de la Biblia,... y de otros textos que los cronistas pudieron consultar en la biblioteca de la corte ovetense de Alfonso III, gran impulsor de la actividad historiográfica de esta época.

La finalidad de estas crónicas es más política e ideológica que histórica. De este modo, es patente en los tres textos el ideal neogoticista, implantado en tiempos de Alfonso II, que identificaba Oviedo como capital heredera de Toledo en los tiempos de mayor esplendor político y eclesiástico. Igualmente, también se observa en las Crónicas un marcado carácter providencialista: Dios castiga a los godos por sus pecados con la invasión árabe, Dios premia a los cristianos con la victoria en la batalla de Covadonga y castiga a los invasores con la derrota en dicha batalla, el aplastamiento por una montaña en Cosgaya, la muerte de Munuza en Olayes,...


Bibliografía

  • J. E. Casariego, Historias asturianas de hace más de mil años. Edición bilingüe de las crónicas ovetenses del siglo IX y de otros documentos, Oviedo, 1983.
  • L. Barrau-Dihigo, Historia política del reino asturiano (718-910), Gijón, 1989.
  • J. Rodríguez Muñoz, Colección de textos y documentos para la historia de Asturias (I), Gijón, 1990.
  • I. Torrente Fernández, "La monarquía asturiana. Su realidad y los relatos históricos", Historia de Asturias, v. III, Oviedo, 1990, pp. 309-324.
  • Juan Gil Fernández, Juan Ignacio Ruiz de la Peña (Editores) & José L. Moralejo (Traductor): Crónicas asturianas. Volumen 11 de Publicaciones del Departamento de Historia Medieval, Universidad de Oviedo 1985. ISBN 846004405X, 9788460044055. 323 páginas. («Crónica de Alfonso III», páginas 113 siguientes, página 194 siguientes. «Crónica Albeldense», página 151 siguientes, página 223 siguientes.)