Colegio de San Gregorio
Se localizaba en la Plaza Porlier, en la esquina de las calles hoy llamadas San Francisco y Mendizábal.
Tiene su origen hacia el año 1534 gracias al proyecto y donación de parte de los bienes del arzobispo de Oviedo Fernando Valdés Salas, quien también fundó la Universidad. Si bien en la fachada del antiguo colegio figuraba la fecha de 1557.
Su fundador ideó un colegio en el que se impartiesen gramática latina, humanidades y educación religiosa. Para su admisión los colegiales debían saber leer latín y conocer la doctrina religiosa. Valdés Salas también señalaba que sólo podían acudir los pobres que no fuese vecinos ni hijos de vecinos de Oviedo puesto que éstos últimos tenían más posibles para estudiar. También fijaba que se dotase a los alumnos de ropas o sotanas de color pardo lo que hizo que este colegio también se conociese como el “de los pardos”. Además, se debía de dar de comer a 15 personas: doce colegiales, un Rector, un preceptor y un familiar. De la cocina se ocuparía una mujer encargada también del lavado de la ropa.
El Colegio ocupó una casa fuera de la muralla medieval, en el arrabal del Campo. Éste tenía en su fachada el escudo arzobispal en un frontispicio sobre la puerta de arco de entrada. Se amplió posteriormente con la compra de otro edifico junto a la casa y huerta. A partir del siglo XVIII fue objeto de diversas reformas durante las cuales desapareció la capilla que tenía el Colegio.
Un hermano menor del fundador, Fernando de Valdés, fue el primer rector de este Colegio. Más adelante, en el siglo XVII, también ostentó el rectorado el Padre Carvallo.
Se trata de la institución más antigua de la Universidad, como se recogía en una inscripción del edificio que recoge F. Canella: “Nobilísimo Colegio de San Gregorio. El más antiguo de los de la patria”. Es anterior incluso a la propia Universidad a la que luego quedó vinculado y en el que se realizaban los estudios de preparación para entrar en la Universidad.
Fue perdiendo importancia desde finales del siglo XVIII y en 1830 dejaron de asistir alumnos. Seis años después el Ayuntamiento lo ocupó como cuartel de la Milicia Nacional hasta que ésta se disolvió en 1844. Se pensó entonces en su dedicación como Escuela Normal de Maestros o Casa-Pensión para los alumnos de Secundaria aunque el patrono del Colegio, el Duque de Berwik y Alba, se negó a ello. Sus herederos, a fines del siglo XIX, vendieron el edifico y huerta a un particular que derribó la construcción en 1901 aunque algunas de sus inscripciones y el escudo que se encontraba bajo el frontispicio se conservan en la Universidad.. Este último propietario vendió el solar donde, un año después, se levantó el Banco Asturiano.
Posteriormente, en 1942 se construyó un nuevo Colegio Mayor de San Gregorio en el campus de los Catalanes. Sus instalaciones están dotadas de habitaciones, cafetería y restaurante, salas de estudio y de informática, biblioteca, etc. También organizan distintas actividades culturales y deportivas además de las fiestas en horno a San Gregorio.
Bibliografía
- Fermín Canella Secades, Historia de la Universidad de Oviedo, Oviedo, 1873.