Santa Cueva

De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre.

Foto gentileza de Alberto Esteban
Aumentar
Foto gentileza de Alberto Esteban

Capilla donde se encuentra la imagen de la Virgen de Covadonga. Originariamente se hallaba recubierta de madera, pero un incendio la destruyó el 17 de octubre 1777, incluyendo la imagen de la Virgen, que al año siguiente fue repuesta por el Cabildo de la Catedral de Oviedo con otro modelo que data del siglo XVI. Hubo un proyecto de nuevo templo obra de Ventura Rodríguez y auspiciado por Carlos III, pero no llegó a hacerse efectivo. En la capilla se encuentran los sepulcros de Pelayo y Alfonso I. El primero se encontraba originariamente junto al de su mujer Gaudiosa y su hermana en la Iglesia de Santa Eulalia de Abamia. Posteriormente, fue trasladado a la Cueva en tiempos de Alfonso X. Junto al de Alfonso I se encuentra el de su esposa, Ermesinda.

La actual capilla es de estilo románico y fue construida alrededor de 1940 por el arquitecto Luis Menéndez Pidal.

Tradicionalmente se ha pensado que la cueva ha sido siempre un lugar sagrado, incluso antes de lo sucesos de Covadonga. Esta tradición afirma que en la cueva, se celebraba el Santo Sacrificio de la Misa de los Obispos y que era refugio de sacerdotes ya desde tiempos romanos. Ambrosio de Morales describió de esta forma la Santa Cueva:

«Para hacer Iglesia en la misma cueva, porque el suelo era muy pequeño (habiendo hecho las escaleras ya dichas de piedra y madera para la subida) encajonaron en la peña vigas, cavando agujeros, las cuáles vuelan sin ningún sostenimiento, que parece milagro no caerse todo el edificio, y desto tiene temor quien mira de abajo. Quedó ya así el suelo, parte de la peña, y parte de esta madera, para hacer una Iglesia que no tiene aún treinta pies de largo, porque aunque la Cueva es algún tanto más larga, no toda altura es bastante, y hay cobachas y otras entradillas, que no quisieron picar, a lo que yo creo, por dejar lo que más se pudiese de lo natural» Ambrosio de Morales