Trasgo
El Trasgo o trasgu es un duende familiar heredado de la mitología germánica.
Es de corta estatura, de color amarillento-verdoso, apariencia picarona y su andar es oscilante. Entre sus rasgos distintivos está el agujero de su mano izquierda, rabo que se engrosa en su final y suele llevar gorro y traje colorado.
El trasgo, como duende casero que es, se cuela en las viviendas por las chimeneas y si está a buenas con la familia ayuda en las labores domésticas a cambio sólo de un poco de calor. Si está enfadado, rompe objetos, cambia las cosas de sitio y revuelve y desordena el domicilio donde habita, o bien le da por liberar a los animales de sus cuadras y corrales.
Para tenerlo contento basta por regalarle por navidad un pan de maíz y manteca.
Cuando el trasgo se hace muy incómodo, se le puede echar encomendándole tareas que no puede cumplir, como traer agua con sus manos (que se le escurrirán por el agujero), contar o traer grano (que también se le escapará por el agujero de su amo izquierda), aunque la tarea con la que más fácil es ahuyentar a un trasgo es pedirle que deje blanca la piel de un ternero negro.
A los trasgos les gustaba rondar los molinos y hacer burla de las mujeres que iban a moler grano
Bibliografía
- Toño; Mitología, Medicina y Devoción Popular Asturiana, Gijón 2008
- Véase: Jesús Callejo Cabo, Carlos Canales. Guía de los seres mágicos de España: Duendes. EDAF, 1994. ISBN 8476408757. Páginas 36, 44, 50, 57-67, 69-73, 78-83, 85, 149, 182, 189, 216, 219-221