Torres de Calatrava

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La parcela de la antigua Estación del Vasco, donde originariamente se pensó en la construcción de un Palacio de las Artes, de un nuevo Ayuntamiento, de un centro comercial..., fue sacada a la venta por el Ayuntamiento de Oviedo en el año 2006 adquiriendo su propiedad la empresa Jovellanos XXI.

A finales del 2007, esta empresa ha presentando un nuevo proyecto, diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava, en el que destacan tres torres inclinadas, de 133 m. de altura cada una, que superan los 70 m. de la Catedral de Oviedo, cota máxima de la ciudad hasta el momento. También en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el mismo arquitecto ha proyectado otros tres rascacielos.

Las tres torres de Oviedo contarían con 39 alturas y un total de 300 viviendas. Según S. Calatrava los tres edificios estarán «envueltos por lamas de acero pintadas en blanco, que recorren las fachadas norte y sur, creando anillos que envuelven cuatro caras del prisma. Las otras dos caras o testeros son muros ciegos de piedra caliza beige, que se separan del acero con planos de vidrio». (La Hora de Asturias, 1 de febrero de 2008)

El resto del conjunto de la parcela del Vasco, hoy conocida como Jovellanos II, estaría compuesto por un centro comercial, con desarrollo en horizontal, un edificio para oficinas, de forma triangular, y, alrededor, un gran parque público pavimentado en rojo que pretende salvar el desnivel del terreno y que S. Calatrava comparó con el Campo San Francisco «hecho también de escalones, que salva cotas distintas y une internamente la ciudad. Ése es un parque decimonónico, con setos, paseos y árboles de enorme porte. En Jovellanos, quiero dar entrada a la naturaleza, pero también con una cierta geometría» (La Nueva España, 21 de diciembre de 2007).

El proyecto ha generado gran controversia ya que se localiza en una zona privilegiada de la ciudad, la denominada Puerta de entrada a Oviedo, al encontrarse a la entrada de la autopista de Gijón y Avilés.

Frente a los defensores de una arquitectura modernista y el desarrollo urbano en altura, surgen otras opiniones contrarias que señalan el riesgo geológico que supondría la obra y el gran impacto visual de las tres torres de Calatrava, que se emplazarían muy próximas a tres de las cinco arquitecturas declaradas Patrimonio de la Humanidad en el año 1998: San Julián de los Prados, Foncalada y la Catedral de Oviedo.

Finalmente, a finales de febrero del 2008, el Alcalde de Oviedo decidió paralizar su construcción, al no contar con el respaldo ciudadano, y solicitó a Jovellanos XXI un nuevo proyecto para la parcela del Vasco.