Sumiciu
Variante del trasgo, su nombre tiene su origen en «sumere», que significa coger, apropiarse, adquirir; principalmente el Sumiciu se complace en hacer desaparecer aquel objeto que se acaba de depositar sobre la mesa y en el momento preciso en el que desea utilizarse.
Cuando no se encuentra una cosa o persona que uno acaba de ver, dicen en algunos concejos: «¡Pero si estaba aquí ahora mismo; aunque le hubiera tragado el Sumiciu!»; es decir, aunque se hubiera sumido, y nada más.
Sin embargo, Constantino Cabal Rubiera eleva a la categoría de ente mitológico al Sumiciu. Existe una estrofa correspondiente a un cantar, que dice:
| En mía vida nunca oí que na iglesia andaba el trasgu; si el trasgu non entra aquí, ¿cómo nos falta el rosariu? |
En Somiedo, para que el Sumiciu devuelva lo robado, existe la táctica de rezar a San Antonio una oración seguidita, sin trabucarse ni equivocarse, porque si esto ocurre, el Sumiciu no devolverá nunca lo que se llevó.
Bibliografía
- Véase: Jesús Callejo Cabo, Carlos Canales. Guía de los seres mágicos de España: Duendes. EDAF, 1994. ISBN 8476408757. Páginas 20, 67-69, 96, 98, 216