Batalla de Roncesvalles

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Batalla en la que lucharon Bernardo del Carpio y el franco Roldán, recogida en numerosos romances y cantares de gesta. En el siglo XVII se pone en duda su historicidad, situación que aún hoy sigue vigente, a causa de las afirmaciones de José Pellicer, quien defiende que la batalla tuvo lugar en el año 778, lo que imposibilita que Bernardo del Carpio, dada su temprana edad, participase, negando así su existencia.

La confusión de batallas

La batalla de 778

Para entender esta postura se hace necesario un repaso a la historiografía anterior a J. Pellicer. Tres autores: Ambrosio de Morales, Yepes y Montano, hacen referencia a una batalla en el año 778, que ellos denominaron «de Roncesvalles», aunque no dicen que Bernardo del Carpio, Alfonso II o Roldán interviniesen en ella. El resto de autores anteriores al siglo XVII hablan de una batalla en la que sí participaron todos ellos, pero habida después del año 800. Según Vicente José González García, esto implica una clara confusión de Pellicer. La batalla primera tendría lugar, el 15 de agosto del año 778, a la parte de allá de los Pirineos, en Valcarlos (municipio navarro transpirenaico). En ella el rey Carlomagno, al frente de sus guerreros entre los que se encontraban Eginardo y Anselmo, como se dice en la Vita Karoli, luchó contra los vascones, siendo derrotado.

La batalla auténtica del 808

La batalla de Roncesvalles propiamente dicha se desarrolla el 16 de junio del año 808, en la parte de acá de los Pirineos. A los pies del alto de Ibañeta, se abre una explanada donde se produjo la batalla, y donde hoy día se encuentra el pueblo de Roncesvalles. Carlomagno, en este momento ya emperador, se enfrenta a los hispano-árabes, en cuyas filas estaba Bernardo del Carpio. La negativa a aceptar la alianza de Alfonso II con Carlomagno de parte de los nobles asturianos, temerosos de que el reino fuese entregado al rey franco, se unieron a Bernardo, enemigo de su tío Alfonso II por no haber liberado a su padre, quien a su vez buscó el apoyo de los moros de Aragón y del rey de Zaragoza, Marsil, que también estaba contra Carlomagno.

La batalla supuso una victoria para los hispano-árabes: Bernardo del Capio mató a Roldán, el más caracterizado del ejército franco, lo que provocó la huida de sus tropas.

Bibliografía