Convento de Santa Clara
Fue fundado en el siglo XIII por las religiosas franciscanas de Santa Clara: las monjas, ateniéndose a las reglas de la orden, eligen como ubicación unos terrenos libres a las afueras de Oviedo, próximos a la muralla. Del edificio original no se conserva más que la portada, actualmente en el palacio de Villabona de Llanera, y capiteles aislados. Durante el siglo XVIII fue reformado y ampliado por Pedro Ruíz Somonte, obra de la que datan la portería y el claustro, el de mayores dimensiones del Principado, que son los únicos restos que se conservan en su emplazamiento. Tras la desamortización del siglo XIX pasaría a ser utilizado como cuartel, siendo objeto en los años sesenta del siglo XX de una profunda y polémica reforma a cargo de Ignacio Álvarez Castelao, a fin de adaptar el edificio para Delegación de Hacienda.
Álvarez Castelao hizo derribar alguna partes históricas del inmueble, entre ellas la crujía del lado este del claustro. La fachada de la portería da a la calle Covadonga; se trata de una obra barroca comenzada alrededor de 1703 e inspirada en la portada de la vicaría del cercano convento de San Pelayo.
El conjunto se sitúa sobre un alto basamento que compensa el desnivel del terreno, abriéndose la planta baja a la calle en tres arcos de medio punto. En vertical la distribución se hace en tres calles, concentrando la central, que sobresale del conjunto, toda la decoración. En las partes que conforman la fachada horizontal se superponen columnas únicas sobre altos pedestales, mientras que en la segunda planta y en el piso noble se ha utilizado orden gigante. En el piso noble se ubica una hornacina que contiene una imagen de cuerpo entero de Santa Clara.
Tras el derribo de la crujía en los años sesenta, el claustro da directamente a la plaza del Carbayón. El claustro, de tipo barroco, fue construido entre 1750 y 1753 bajo la dirección de Pedro Muñiz Somonte