José Manuel Braña Álvarez
Coleccionista de cine y avilesino tanto de nacimiento como vocacional, Braña Álvarez es uno de los grandes promotores de la cultura de su tierra, así como un estudioso del cine marginal y exótico.
Braña participó de forma activa en la recuperación y conservación de la película «El vivo retrato», recibió el premio honorífico del Festival Nacional de Cortometrajes de Avilés, produjo algunos de los últimos trabajos del cineasta cubano Jorge Molina y colaboró en la escritura de un capítulo del libro «Obsequium», una obra basada en el videojuego «La abadía del crimen».
Pero ante todo, Braña es un enamorado de Avilés y un observador de su entorno. «Braña Álvarez. El hombre de la cámara de vídeo» es un compendio de piezas que retratan la cotidianidad avilesina a través de la videocámara casera de Braña, que captura el momento con pasmosa naturalidad y utiliza montajes rudimentarios que evocan el cine experimental primigenio. A caballo entre los diarios de Jonas Mekas y algunas grabaciones de José Luis Guerín, Braña retrata un Avilés desnudo y en toda su crudeza. Sin filtros. Sin fisuras.