Santa María de San Claudio
Parroquia del concejo de Oviedo de 7’80 kilómetros cuadrados de extensión y, con sus 2462 habitantes, es la segunda más poblada después de la de Oviedo. Dista de la capital 6’5 km. Sus límites son: al Norte, las parroquias de Loriana y de Lillo; al E. con la de Oviedo; al S. con las de Piedramuelle, Sograndio y Nora; al O. con el concejo de Las Regueras.
Consta de las siguientes entidades de población: Consta de las aldeas, lugares y caseríos de: La Barrosa, Belovio, La Cabaña, Cida, Cimadevilla, Cotayón, La Cruz, La Granja, Las Heras, La Llama, La Lloral, La Maja, Las Mazas, Navaliega, Niévares, Omedo, Oteruelo, Ponteo, Rivero, San Claudio, San Roque, La Torre, Tresllanas, El Valle, Villamar y Villaverde.
El poblamiento de esta parroquia es desde antiguo. El historiador J. M. González localizó una estación arqueológica en esta zona con piezas que atribuyó al Paleolítico Medio. Igualmente, también reconoció un castro en El Pico, sobre el lugar de La Planadera. En la documentación del siglo XI aparece citada la iglesia de San Claudio. Ésta, a pesar de las diversas reformas, conservó su portada románica hasta el año 1936, cuando fue derruida y se construyó otro templo de nueva planta.
Dada la tradición cerámica de la zona, en 1901 se abrió la Fábrica de Loza de San Claudio que gozó de gran popularidad por utilizar distintas técnicas de decoración de cerámica bajo esmalte que garantizan la calidad y perdurabilidad de sus colores. A lo largo de su historia ha conseguido abrir mercados en distintas partes del mundo como Chile, Marruecos o Finlandia.
Biografía
- J. M. González y Fernández Vallés, “Miscelánea Histórica Asturiana”, Oviedo, 1976.
- Gran Enciclopedia Asturiana, v. 13, Gijón, 1981.
- SADEI, Nomenclátor de entidades de población de Asturias 2003-2006, Oviedo, 2007.