Armando Ojanguren Abad
DON ARMANDO OJANGUREN ABAD.- Hijo del fundador de la `Academia Ojanguren" D. Armando González Ojanguren y de su esposa D" María del Portal Abad, cambió sus naturales apellidos, González Abad, por los de Ojanguren Abad con los que siempre había sido conocido. Nacido en Oviedo el 29 de noviembre de 1893, tenía D. Armando once años cuando su padre fundó, en 1905, la "Academia Práctica Mercantil", famosa durante más de medio siglo con el nombre de "Academia Ojanguren". En 1911, a la edad de diecisiete años, ya figuraba el Sr. Ojanguren Abad, con los títulos de Maestro superior y Tenedor de Libros, al servicio de la Academia. Establecida ésta primeramente en una antigua casa de la calle de Canóniga, los éxitos alcanzados por sus alumnos en comercios e industrias de España y de América le dieron tan merecido prestigio que, en 1910, la Academia hubo de inaugurar un nuevo y suntuoso edificio, construido exprofeso por el arquitecto D. Manuel Bobes, en la amplia zona que entonces se llamaba Llamaquique. Este edificio, con grandes aulas, cuartos de aseo, campo de deportes, e higiénicos dormitorios para sus cincuenta internos, existió hasta hace una veintena de años en la esquina suroeste de las formadas por el cruce de Cervantes y Marqués de Teverga. La Academia, con el concurso de los hijos del Director, D. Arturo, Profesor mercantil, D. Enrique y D. Armando, publicó a partir de 1914 la "Revista Ojanguren", de aparición mensual, que actuó durante muchos años como vínculo entre los siete mil alumnos que pasaron por el centro. Fallecido el fundador en 1922, asumieron la dirección, sucesivamente, sus hijos D. Arturo, que fallecería treinta años más tarde, y D. Armando Ojanguren Abad. A éste le sería rendido en Oviedo un cálido homenaje, el 29 de octubre de 1961, por los alumnos y ex-alumnos de la Academia. D. Armando Ojanguren Abad, que fue también durante muchos años Secretario y profesor de la Escuela Normal del Magisterio, falleció en Oviedo el 29 de agosto de 1970.
El Ayuntamiento de Oviedo decidió el 26 de diciembre de 1975 otorgar el nombre de Armando Ojanguren a la calle peatonal que se formó tras demoler unos antiguos almacenes y las cocheras de "El Avilés", donde se levantó un moderno edificio de cuatro fachadas rodeado por las calles de Fray Ceferino, Campoamor y Nueve de Mayo, además de la citada, que comunicaba Campoamor con la de Nueve de Mayo.