Diferencia entre revisiones de «Santa María del Naranco»
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| − | [[Image:mon06.jpg|thumb|200px|Santa María del Naranco]]Santa María del Naranco es el primer monumento ramirense que se divisa mientras subimos el monte Naranco, elevándose en un pequeño repecho del terreno. Se trata de un palacio sólido, estrecho y equilibrado en sus proporciones, construido con piedra arenisca, caliza y el uso puntual de piedra de Laspra, posee planta rectangular y dos pisos (cripta y planta noble o aristocrática) que se dividen en tres zonas diferentes. La cripta es un espacio hermético y sombrío, medio enterrado, cuyo precedente estilístico (a parte de en Roma) lo podemos encontrar en la cripta de Santa Leocadia de la Cámara Santa. El piso noble posee la parte más decorativa y llamativa de todo el edificio para el visitante, que desde el primer momento, debe acceder a él por la vistosa escalera y pórtico de estirpe imperial, situados en la cara norte del palacio. En el interior ser genera un efecto de tensión espacial entre los ejes longitudinal y transversal del rectángulo, cuya superficie está adornada por una sucesión de arcadas ciegas que se apoyan sobre pilares y haces de columnas de capitel bizantino (troncos de pirámide), rematado por una bóveda de cañón en su parte superior. En los lados cortos del rectángulo, se continúa la composición de arcos, pero no ya ciegos, sino formando parte de unos muros-pantalla que orientados este-oeste, recogen toda la luz posible de la salida y la puesta del Sol. | + | [[Image:mon06.jpg|thumb|200px|Santa María del Naranco]]Santa María del Naranco es el primer monumento ramirense que se divisa mientras subimos el monte [[Naranco]], elevándose en un pequeño repecho del terreno. Se trata de un palacio sólido, estrecho y equilibrado en sus proporciones, construido con piedra arenisca, caliza y el uso puntual de piedra de Laspra, posee planta rectangular y dos pisos (cripta y planta noble o aristocrática) que se dividen en tres zonas diferentes. La cripta es un espacio hermético y sombrío, medio enterrado, cuyo precedente estilístico (a parte de en Roma) lo podemos encontrar en la cripta de Santa Leocadia de la [[Cámara Santa]]. El piso noble posee la parte más decorativa y llamativa de todo el edificio para el visitante, que desde el primer momento, debe acceder a él por la vistosa escalera y pórtico de estirpe imperial, situados en la cara norte del palacio. En el interior ser genera un efecto de tensión espacial entre los ejes longitudinal y transversal del rectángulo, cuya superficie está adornada por una sucesión de arcadas ciegas que se apoyan sobre pilares y haces de columnas de capitel bizantino (troncos de pirámide), rematado por una bóveda de cañón en su parte superior. En los lados cortos del rectángulo, se continúa la composición de arcos, pero no ya ciegos, sino formando parte de unos muros-pantalla que orientados este-oeste, recogen toda la luz posible de la salida y la puesta del Sol. |
Revisión de 10:26 22 feb 2007
Santa María del Naranco es el primer monumento ramirense que se divisa mientras subimos el monte Naranco, elevándose en un pequeño repecho del terreno. Se trata de un palacio sólido, estrecho y equilibrado en sus proporciones, construido con piedra arenisca, caliza y el uso puntual de piedra de Laspra, posee planta rectangular y dos pisos (cripta y planta noble o aristocrática) que se dividen en tres zonas diferentes. La cripta es un espacio hermético y sombrío, medio enterrado, cuyo precedente estilístico (a parte de en Roma) lo podemos encontrar en la cripta de Santa Leocadia de la Cámara Santa. El piso noble posee la parte más decorativa y llamativa de todo el edificio para el visitante, que desde el primer momento, debe acceder a él por la vistosa escalera y pórtico de estirpe imperial, situados en la cara norte del palacio. En el interior ser genera un efecto de tensión espacial entre los ejes longitudinal y transversal del rectángulo, cuya superficie está adornada por una sucesión de arcadas ciegas que se apoyan sobre pilares y haces de columnas de capitel bizantino (troncos de pirámide), rematado por una bóveda de cañón en su parte superior. En los lados cortos del rectángulo, se continúa la composición de arcos, pero no ya ciegos, sino formando parte de unos muros-pantalla que orientados este-oeste, recogen toda la luz posible de la salida y la puesta del Sol.
