Diferencia entre revisiones de «Oppas»

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Obispo Oppas
 
Obispo Oppas
  
Supuestamente nació en Toledo y o bien era hijo de Egica y Cixilo, y por tanto hermano menor de Witiza (según el ''pseudo Isidoro pacense'' y la ''Historia Gótica'' del Arzobispo Don Rodrigo. Según las crónicas arábigas (la de Ajbar Machmúa y Fatho-l-Andaluci) no es hermano, sino que es hijo de Witiza.  El Obispo de Beja, contemporáneo de Don Oppas, le considera hermano de Witiza.  
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Supuestamente nació en Toledo y o bien era hijo de Egica y Cixilo, y por tanto hermano menor de Witiza (según el ''pseudo Isidoro pacense'' y la ''Historia Gótica'' del Arzobispo Don Rodrigo), o bien,  tal como señalan las crónicas arábigas (la de Ajbar Machmúa y Fatho-l-Andaluci) no es hermano, sino que es hijo de Witiza.  El Obispo de Beja, contemporáneo de Don Oppas, le considera hermano de Witiza.  
  
 
Siendo Obispo de Sevilla recibió también la silla episcopal de Toledo, favorecido por su familiar, Vitiza, penúltimo rey visigodo que murió en Toledo el año 710.  
 
Siendo Obispo de Sevilla recibió también la silla episcopal de Toledo, favorecido por su familiar, Vitiza, penúltimo rey visigodo que murió en Toledo el año 710.  

Revisión de 15:43 10 nov 2008

Obispo Oppas

Supuestamente nació en Toledo y o bien era hijo de Egica y Cixilo, y por tanto hermano menor de Witiza (según el pseudo Isidoro pacense y la Historia Gótica del Arzobispo Don Rodrigo), o bien, tal como señalan las crónicas arábigas (la de Ajbar Machmúa y Fatho-l-Andaluci) no es hermano, sino que es hijo de Witiza. El Obispo de Beja, contemporáneo de Don Oppas, le considera hermano de Witiza.

Siendo Obispo de Sevilla recibió también la silla episcopal de Toledo, favorecido por su familiar, Vitiza, penúltimo rey visigodo que murió en Toledo el año 710. Oppas y los partidarios de Vitiza, contrarios a Rodrigo, apoyaron y cooperaron en la invasión musulmana. No resulta extraño entonces que, cuando el emir de Córdoba –Ambasa- envió a Covadonga una expedición de castigo contra Pelayo, confiase en este Obispo para actuar como mediador y evitar la lucha armada. De este modo, Oppas llegó a Covadonga y trató que Pelayo se rindiese prometiéndole grandes beneficios. Pero, ante el fracaso de su negociación, al no lograr convencer a Pelayo, el Obispo se volvió hacia el ejército sarraceno, a cuyo mando se encontraba Alqama, y dijo, según la Crónica de Alfonso III, versión "ad Sebastianum": «Avanzad y a pelear, pues únicamente por medio de la espada vengadora tendréis con ellos acuerdo y paz». Oppas cayó prisionero en esta batalla.