Iglesia de la Santa Cruz

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Tras la batalla de Covadonga se establece la capital del Reino de Asturias en Cangas de Onís durante los reinados de Pelayo, Favila, Alfonso I, Fruela I y Aurelio.

En la corte canguesa edificó Favila una ermita dedicada a la Santa Cruz, según relata la Rotense. Sabemos también de su construcción, en el 737, por una lápida fundacional de la que se deduce que Favila hizo una reconstrucción (Resurgit ex paeceptis divinis hec macina sacra), que el edificio tenía planta cruciforme y que había sido levantado donde el obispo Asterio había consagrado altares en el siglo IV. El hecho de que la iglesia de la Santa Cruz esté levantada sobre un dolmen megalítico, datado hacia el 3000 a. C., induce a pensar que el lugar ya tenía un carácter sacro desde antiguo, construyéndose entonces un templo para cristianizar los cultos paganos, como se observa en muchos otros lugares.

Poco más conocemos de su estructura primitiva puesto que, además de ser objeto de una remo delación en el siglo XVII, la lápida fundacional y la iglesia fueron destruidas durante la Guerra Civil.

El P. Carballo dice sobre ella que está

“cerca de Cangas de Onís (...) no es mas de un Humilladero o Capilla de silleria, de ocho pies de largo y ocho de ancho, que ya la medi. Y toda es de silleria, y después se le ha arrimado el cuerpo de la Iglesia que tiene, porque no es de la traza de las Iglesias de aquellos tiempos. Puso Fabila en esta Iglesia, como por trofeo, la Cruz de roble que traía su padre por bandera, dedicando la misma Iglesia a la Exaltación de la Cruz,… aunque aquella Cruz… fue después llevada a la Cámara Santa de Oviedo” .

Respecto a la ubicación de la lápida fundacional, el mismo autor dice que se encontraba “sobre el arco de la Capilla mayor”.

En la cripta de esta iglesia estaban enterrados Favila y su mujer.

En la ermita construida por Favila, habría permanecido la Cruz de Pelayo, hasta que Alfonso III la traslada al Castillo de Gauzón para recubrirla de piedras preciosas y oro y donada a la Catedral de Oviedo en el año 908.


Bibliografía