Carreño

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Carreño limita al Norte con el Concejo de Gozón, al Sur con Gijón, al Este con el Mar Cantábrico y al Oeste con Corvera. Su capitalidad la ostenta la villa de Candás desde finales del siglo XVIII.

El territorio del concejo está poblado desde épocas prehistóricas, hallándose en la Cueva Oscura de Perlora, prácticamente derruida, restos de sílex, un arpón de hueso, restos de bisontes, toros salvajes, caballos y ciervos datados en el magdaleniense -13.000 A.C.-, que pueden visitarse en el Museo Arqueológico de Asturias. Son famosos los dólmenes del Monte Areo, aproximadamente treinta y cinco túmulos que vienen siendo estudiados por un equipo de la Universidad de Oviedo que los ha datado en diferentes épocas.

Se cree que los romanos se asentaron en esta zona entre el siglo I A.C. y el I D.C. construyendo una calzada en el Monte Areo, hoy prácticamente desaparecida, que comunicaba Lugo de Llanera (Lucus Asturum) con la Campa Torres de Gijón, una de sus zonas limítrofes con el concejo de Gijón, donde apareció un Ara Sestiana. Es posible asimismo que el Castillo o Torre de Yavio, en la localidad de Perlora, tuviese su origen en una base romana sobre la que posteriormente se levantó el castillo del que tan sólo nos queda una pared de una torre (hay constancia de que el siglo XVII aún pervivían las murallas). También se ha encontrado aquí el conocido tesoro de Coyanca, descubierto en 1961, entre el que se cuentan varias piezas de oro con las efigies de Nerón, Vespasiano, Trajano y Adriano de los años 54 a 138 D.C. que pueden admirarse en el Museo Arqueológico de Asturias.

En el año 905 encontramos la primera referencia documental al nombre del concejo, Carrenio, en una donación realizada por Alfonso III, el Magno a la Iglesia de San Salvador de Oviedo; se tiene constancia de una donación de la villa de Candás con las iglesias de San Félix y Santa Eulalia y en 921 Ordoño dona la villa de Perán a la Iglesia de Oviedo, a la que el rey entrega también en 1006 el monasterio de San Juan de Aboño.

Durante los siglos XI y XII la diplomática medieval sigue recogiendo nombres ligados a Carreño que pertenecía al territorio de Gozón, a su vez alfoz de Avilés merced a un privilegio de Fernando IV. Desde el siglo XII y durante toda la Edad Media los puertos de Candás y Entrellusa (la actual ciudad de Perlora) fueron los puertos balleneros más importantes del Cantábrico, y seguirán teniendo su importancia en la Edad Moderna y Contemporánea tras sufrir varias obras de ensanche y ampliación —las últimas en 1930 y 1957—. Es en el siglo XIII cuando el concejo se organiza tal como lo conocemos hoy aunque quedando sometido a la Carta Puebla de Avilés: Alfonso XI de Castilla concedió el título de Muy Leal a Carreño por su participación bajo pendón gijonés en la Batalla del Salado, librada en Cádiz en 1340, en la que fue derrotado el sultán de Marruecos Abu-I-Hasan; en este mismo siglo Carreño acude con representación propia a la Junta del Monasterio de la Vega en 1367 para jurar fidelidad a Pedro I y años después permaneció también fiel a Enrique III frente a la revuelta del conde de Gijón Alfonso Enríquez.

En el Siglo XVI un grupo de balleneros candasinos encuentra en el mar de Irlanda el famoso Cristo de Candás; es posible que la talla fuera de origen inglés puesto que en aquella época se produjo el cisma impulsado por Enrique VIII al que siguieron quemas de iglesias, persecuciones a clérigos y en algunos lugares las imágenes y reliquias fueron arrojadas al mar; la talla comenzó a ser venerada, convirtiéndose la capital de Carreño en el segundo Santurio más importante de Asturias después del de Covadonga. También en el siglo XVI se funda un hospital para los peregrinos de Santiago que se transformaría dos siglos más tarde en escuela.

En el siglo XVII Carreño se constituye como Concejo independiente, siendo su primera capital Guimarán y posteriormente, en el año 1799, Candás. Asimismo en esta época se erige un templo más grande para poder albergar la gran masa de peregrinos que acudían a la villa de Candás para venerar el Cristo. En este siglo se sitúa además la famosa leyenda del pleito de los delfines: los calderones devoraban toda la pesca y destrozaban las redes de los pescadores que no vieron otra solución que poner una demanda que prosperó ganando los candasinos el pleito; un notario se embarcó entonces y leyó a los cetáceos la sentencia según la cual debían abandonar las aguas de Candás, que éstos acataron.

Durante la Guerra de la Independencia Carreño y el vecino Gozón fueron los primeros municipios en levantarse contra los franceses durante la Guerra de la Independencia, creándose el grupo de “cazadores de montaña de Carreño y Gozón” que intervino en las batallas de Raspaldín, Zamora, Columbres y Alba de Tormes”. Fue en el siglo XIX, 1840, cuando tuvo lugar la mayor tragedia acaecida en Carreño: una fuerte galerna ahogó a noventa marineros candasinos.

Durante el siglo XX Carreño comenzó a desarrollar una importante actividad industrial al iniciarse la explotación de varias minas de hierro y mineral y abrirse varias fábricas de conservas que lo han hecho famoso como La Invencible, B. Alfageme, Ojeda, La Flor, Portante, El Arca de Noe, La Estrella, Ortiz, Conservas Calvo, Conservas Remo… &c.

Bibliografía