Acueducto de los Pilares

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Acueducto de los Pilares

La construcción del Acueducto de los Pilares se fraguó en el siglo XVI (1565), cuando los altos cargos de Oviedo tomaron conciencia de la necesidad de acercar el agua a la ciudad y contactaron con maestros fontaneros y canteros, entre ellos fue requerido Gonzalo de la Bárzana, maestro fontanero de gran renombre que había ya trabajado en los abastecimientos de agua de las ciudades de Santiago y León, en 1570, autor final del proyecto.

Después de cinco años de planes y proyectos y en función de unos planos de Juan Cerecedo el Joven, comenzaron las obras del acueducto. En 1587 se observaron unos importantes fallos en la estructura que obligaron a destruir toda la construcción. Hubo que realizar nuevos planos, esta vez fue el mismo Gonzalo de la Bárzana el que los diseñó, reanudándose la construcción en 1588 y finalizándose por fin en 1601.

Tuvo una longitud de 390 metros, 10 metros de altura y contaba con 41 arcos, cuya canalización servía para acercar el agua de Ules, Boo, Naranco y Fitoria hasta la Puerta Nueva.

Resto del acueducto de los Pilares

Este acueducto fue el de mayor envergadura construido en el siglo XVI, sin embargo, en el siglo XIX no pudo superar el empuje del crecimiento de Oviedo y el ferrocarril. Quedando inútil y obsoleto, fue derribado en 1915. Aún se pueden contemplar cinco arcos de los cuarenta que lo compusieron en su origen.

Fue declarado Bien de Interés Cultural el 26/11/1915.

El acueducto de los Pilares inspiró a Ramón Pérez de Ayala para renombrar Oviedo como Pilares.

Bibliografía