Abd al-Karim

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General andalusí al servicio de Hixem I, al-Hakam y canciller de Abderramán II. Se le conoce también como Abd al- Karim ben Abd al Wāḥid. Nieto del conquistador de Córdoba Al-Mugait. Hermano de Abd al-Malik, general que dirige la expedición sobre Asturias de 794 que según el cronista Ibn el-Athir logró alcanzar y saquear Oviedo y que resultó emboscada y destruida por las fuerzas de Alfonso II, el Casto en un lugar llamado Lutos.

Karim marcha exitosamente sobre Álava en 794, al mismo tiempo su hermano incursiona Asturias para forzar al rey Casto a dividir sus fuerzas. En la primavera de 795 dirige una aceifa sobre Asturias al mando de un poderos ejército, al parecer más de diez mil jinetes. Alfonso II, que había reforzado su ejército con efectivos vascos, acampó cerca de Astorga en espera del combate tras obligar a los habitantes a refugiarse en las montañas, tratando de garantizarse la posible retirada por los puertos de la Mesa o de Ventana. Karim envió contra los cristianos una vanguardia de cuatro mil jinetes dirigidos por Faray ibn Kinana, jefe en aquel momento de la división militar de Sidonia y posteriormente juez de Córdoba y valí de Zaragoza. El propio Karim avanzó después logrando infligir al rey cristiano una gravosa derrota. Alfonso II se retira lanzándose en su persecución las tropas musulmanas, que previamente habían asolado la región, huyendo por Ventana y yendo a refugiarse a la sierra del Aramo. El rey cristiano envía su caballería, bajo las órdenes de Gothmaro o Gondemaro, tratando de detener el avance musulmán. El ejército musulmán barre a la caballería de Alfonso quien se refugia brevemente en una fortaleza cerca del Nalón, para abandonarla después, dejando en ella abundantes víveres de los que se apodera Karim, huyendo a Oviedo, de donde se ve forzado nuevamente a escapar dejando la capital en manos de los musulmanes, según cuenta el cronista Ibn Adhari porque las murallas no habían sido aún completamente reparadas de los daños ocasionados por Malik. No obstante, tras saquear la ciudad Karim ordena la retirada renunciando a seguir persiguiendo a Alfonso II y quizás temiendo una emboscada como la que sufriera su hermano.

A los pocos meses de jurar al-Hakam como emir, Karim, nombrado visir, realiza una nueva expedición contra tierras cristianas conquistando Calahorra y raziando territorios de la cuenca del Ebro. Las revueltas que caracterizaron los años siguientes del reinado de al-Hakam impidieron la realización de aceifas, excepto un par de incursiones desafortunadas en 801 y 806, hasta 816. En este año Karim se pone al frente de una gran expedición que se adentrará en Galicia hasta el pueblo de Narón o Narayo, cerca de una corriente de agua que quizás pudiera ser un afluente del río Miño, donde es detenido por el ejército cristiano al tratar de vadearla. Comienzan una serie de escaramuzas que se suceden durante tres días con sensibles pérdidas para ambos bandos, hasta que la lluvia hace crecer el cauce del río, dejando a los dos ejércitos en mala posición. Karim decide entonces retirarse y regresar a Córdoba.

Al-Hakam muere en mayo de 822, sucediéndole Abderramán II quien nombrará a Karim, ya anciano, canciller. En 823 Karim se encamina al norte concentrando sus tropas en la frontera; Ibn Adhari nos cuenta que tras celebrar una suerte de consejo de guerra para decidir dónde podría resultar el ataque más perjudicial para los cristianos, escoge atacar Álava, región que es devastada con especial saña lográndose un importante botín y liberándose a un buen número de cautivos musulmanes en el episodio que se conoce como Campaña de Álava.

La Campaña de Álava constituiría la última acción en la que participó Karim, el anciano general moriría al año siguiente cuando se preparaba una campaña contra Oreto. Para Alfonso II su muerte supuso librarse de un general experimentado al que el emirato le debía grandes éxitos militares.