Notas para la Historia de las Ideas tradicionalistas en Asturias

De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre.

Guillermo Estrada Acebal (1885-1958), adalid del carlismo en el Principado de Asturias y ocupando entonces el puesto de Secretario General de la Universidad de Oviedo, public√≥ en forma de op√ļsculo la conferencia Notas para la Historia de las Ideas tradicionalistas en Asturias. El texto representa la primera parte de un ciclo impartido en el Curso Universitario celebrado en el Instituto de Luarca en el mes de agosto de 1937, debido a que la guerra civil a√ļn no hab√≠a cesado en el Principado, obligando a la Universidad de Oviedo a ocupar este lugar provisional. En medio del conflicto, y usando de las obras de Men√©ndez Pelayo como base general, aparte de la historiograf√≠a de Ferm√≠n Canella y Bellmunt en los datos de la provincia, Estrada Acebal defendi√≥ el car√°cter popular del carlismo como clave de su pervivencia en la sociedad espa√Īola.

¬ęFue Asturias acaso la provincia en la que dio con m√°s claridad la antinomia en las ideas de los espa√Īoles, nacida entonces y que a√ļn perdura casi en los mismos t√©rminos planteada. Este aspecto est√° ya estudiado, pero conviene refrescarlo ahora y profundizar m√°s en √©l; es decir, que mientras el pueblo espa√Īol luchaba denodadamente y con un ejemplo que asombr√≥ al mundo, contra la invasi√≥n francesa, por otra parte otros, que a su modo tambi√©n luchaban contra el invasor, estaban ganados por las ideas de √©ste y aunque echaban fuera a los soldados, se quedaban dentro con las ideas que las tropas de Napole√≥n propagaron por el mundo, "difundiendo por campos y ciudades, mucho m√°s que ya lo estaban, las ideas de la Enciclopedia y la planta venenosa de las sociedades secretas"¬Ľ (p√°gs. 12-13)


¬ęFue muy significativo el hecho de que el pueblo espa√Īol, que diez a√Īos antes luchaba desaforado contra los franceses, el a√Īo 23 no opuso resistencia popular al ej√©rcito que ven√≠a a derribar el sistema constitucional, a pesar de los encendidos, manifiestos de nuestro paisano D. Evaristo San Miguel, Ministro de Estado, en aquellas complicadas circunstancias, cuando el memorable a√Īo 8, bast√≥ un simple bando del alcalde de M√≥stoles, obra de otro asturiano, para conmover a toda la naci√≥n¬Ľ (p√°g. 40)