Museo de Covadonga

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El Museo de Covadonga se encuentra situado en la misma explanada donde se encuentra la Basílica. Inicialmente destinado a ser el Hostal Favila, su edificio, que data de la década de 1920, se convirtió en Seminario Menor y actualmente es sede de la Escolanía además del Museo.

Esta institución está dedicada principalmente a exponer a sus visitantes la historia y transformaciones sufridas por el Santuario, desde la Batalla de Covadonga capitaneada por Pelayo, con que dio comienzo la denominada Reconquista, pasando por el incendio de su Capilla y la edificación de la actual Basílica, hasta llegar a las visitas papales al Santuario, como las del futuro Juan XXIII cuando aún era Cardenal (1954) y Juan Pablo II (1989).

El Museo alberga en su interior numerosas pinturas, grabados y fotografías, muchos de ellos retratos idealizados de los Reyes de Oviedo obra de Luis de Madrazo, además de pinturas de época que reflejan el estado del Santuario antes del incendio de 1777 y los planos de la futura Basílica, completados con retratos de los obispos que contribuyeron a su edificación, como Benito Sanz y Forés o Ramón Martínez Vigil, así como otros personajes muy devotos de la fe mariana, como Pedro Poveda o Melchor García Sampedro.

Pero sin duda los tesoros más valiosos que custodia el Museo de Covadonga son las coronas de la Virgen y del Niño Jesús realizadas por el orfebre Félix Granda Buylla. El Museo se completa con una planta superior donde se exponen al visitante las numerosas donaciones recibidas de ilustres personalidades y naciones, con especial distinción a los Príncipes de Asturias Felipe de Borbón y Grecia y Leticia Ortiz Rocasolano, así como a naciones hispanoamericanas (Méjico, Venezuela, &c.) que también han contribuido a aumentar el patrimonio del Museo.