Libro de los Testamentos
De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre.
A la mano del subdiácono se deben las ilustraciones del libro: siete miniaturas tapiz (en origen eran diez) que representan las donaciones de los reyes asturleoneses y seis miniaturas menores dedicadas a papas y obispos, asà como tÃtulos e iniciales. Son obras únicas y maestras del arte románico, no sólo español, de gran colorido, imaginación y expresividad, en las que no se repite ninguna composición. En ellas aparecen representados los monarcas citados. Si Alfonso II es representado como el Cristo Pantocrator, el Dios de la segunda parusÃa, rodeado por los cuatro evangelistas y el Arca Santa ovetense, Alfonso V de León se representa como gobernante de todos los pueblos de la tierra, como prÃncipe cosmocrator inspirado en modelos helenÃsticos y romanos de divinización regia e imperial. En su retrato del Liber Testamentorum, un atlante sostiene sobre sus hombros el mundo dominado por Alfonso V, que enarbola el cetro y la carta de privilegios a semejanza de los emperadores y cónsules antiguos. Desde el centro geométrico, lugar donde reside el poder, Alfonso V se revela como encarnación del eje que comunica cielo y tierra. Atlas es el soporte del mundo dominado por Zeus, al que se asocia el poder en la Antigüedad. La imagen simboliza el tÃtulo de Imperator totius Hispaniae, que posteriormente ostentará Alfonso VII (1126-1157), pero que marca una lÃnea de continuidad desde Alfonso II y Alfonso III, Magnum imperator, pasando por los propios reyes leoneses, el navarro Sancho III el Mayor (992-1035), su hijo Fernando I el Magno, primer Rey de Castilla (1037-1065) y Alfonso VI (1065-1109), e incluso Alfonso X el Sabio (1252-1284) con su aspiración al Sacro Imperio Romano Germánico.
BibliografÃa
- J. Mª Gil López y Pedro Paniagua Félix, "La pintura del románico al siglo XVI", El arte en Asturias a través de sus obras, Oviedo, 1996.pp. 742-756.
