José Miguel Heredia

De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre.

Caballero de Oviedo, que aparece en el Padrón municipal de 1705. Según Feijoo, poseía una joya de marfil, con miniaturas talladas que sólo resultaban visibles con microscopio.

En esta Ciudad de Oviedo hay otra maravilla de esta clase, nada inferior a la más prodigiosa de todas las expresadas. Consiste en treinta y cuatro Cálices de marfil perfectamente labrados, y tan menudos, que todos se contienen en una cajita redonda, igual por la superficie externa, a un grano de pimienta, y aún sobra hueco para otros diez, o doce, o más. Añádese la notable circunstancia, de que cada uno de los Cálices tiene una argollita también de marfil, de una pieza, que le ciñe por la garganta, y está suelta por toda la circunferencia. Es de mucho menor ámbito que el asiento del Cáliz, y que el labio de la copa. De modo, que es preciso que argolla, y Cáliz todo se hiciese de una pieza: lo que aumenta en gran manera la dificultad. Vistos los Cálices sin microscopio, sólo representan unos puntos blancos, sin especificar figura determinada. Aun vistos con microscopio, parece la copa más delicada que el cendal más sutil, o que el más fino papel. D. José Miguel Heredia, Caballero ilustre de este Principado, dueño de esta alhaja, la recibió de mano de un Extranjero, pero ignora quién fue el Artífice. Benito Jerónimo Feijoo, Teatro crítico Universal, Tomo séptimo, Discurso primero


Bibliografía