Gustavo Bueno

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Gustavo Bueno Martínez
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Gustavo Bueno Martínez

Fil√≥sofo espa√Īol. Naci√≥ el 1 de septiembre de 1924 en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), ciudad que le nombr√≥ Hijo Predilecto en 1997. Estudi√≥ en las Universidades de Zaragoza y Madrid. Tras realizar su tesis doctoral como becario del CSIC obtiene a los veinticinco a√Īos, en 1949, una c√°tedra de Ense√Īanza Media, comenzando ese a√Īo su vida docente en el Instituto Luc√≠a de Medrano de Salamanca. Fue profesor del instituto de bachillerato Luc√≠a de Medrano en Salamanca hasta 1960, cuando se traslad√≥ a Oviedo tras haber obtenido la c√°tedra de Filosof√≠a en la Universidad de Oviedo, donde permanece hasta 1998. Sigui√≥ desarrollando su labor en la Fundaci√≥n que lleva su nombre, que tiene su sede en Oviedo, ciudad que en 1995 le reconoci√≥ como Hijo Adoptivo. Fundador de la revista El Basilisco fue autor de numerosos libros y art√≠culos.

Su obra est√° recogida en distintos diccionarios y obras generales. Entre sus libros m√°s importantes deben se√Īalarse Ensayos materialistas (donde presenta la ontolog√≠a materialista que distingue distintos g√©neros de materialidad, sobre la que se basa todo su sistema filos√≥fico), Teor√≠a del cierre categorial (en curso de publicaci√≥n, del que han aparecido ya 5 tomos, y que contiene la teor√≠a de la ciencia del materialismo filos√≥fico), El animal divino (donde se expone su teor√≠a materialista de la religi√≥n), Primer ensayo sobre las categor√≠as de las ¬ęCiencias Pol√≠ticas¬Ľ (en el que dise√Īa su teor√≠a de la pol√≠tica y del Estado), El sentido de la vida (donde se tratan las principales ideas que afectan a la √Čtica, la Moral y el Derecho), El mito de la cultura (ensayo de una filosof√≠a materialista de la cultura, que ha merecido ya varias ediciones), Espa√Īa frente a Europa (en el que desde la perspectiva de una filosof√≠a materialista de la historia se discute la naturaleza de la identidad de Espa√Īa y la estructura de su unidad), Televisi√≥n: Apariencia y Verdad (donde se ofrece la primera teor√≠a filos√≥fica sobre la televisi√≥n, con la distinci√≥n esencial entre televisi√≥n material y televisi√≥n formal), etc. Buena parte de su popularidad la debi√≥ Bueno m√°s que a sus libros a su presencia en los medios, prensa, radio y televisi√≥n. Fue nombrado por el Alcalde Gabino de Lorenzo miembro de la Comisi√≥n de la Memoria Hist√≥rica encargada de adaptar el callejero de la ciudad de Oviedo a la denominada ¬ęLey de la Memoria Hist√≥rica¬Ľ.

Gustavo Bueno muri√≥ el 7 de agosto de 2016, a los 91 a√Īos, en la localidad de Niembro (Llanes).

Tabla de contenidos

Entrevista a Gustavo Bueno

Juan Jos√© Plans entrevista a Gustavo Bueno en el programa ¬ęEn persona¬Ľ, de Teleasturias, Oviedo, octubre 1999


Ideas cardinales del materialismo filosófico de Gustavo Bueno

Materialismo ontológico

Materia determinada (ontológico-especial), Ego transcendental y Materia en sentido ontológico-general (M) son las ideas cardinales del materialismo filosófico.

Materialismo, en el sentido ontol√≥gico especial, o ¬ęmaterialismo c√≥smico¬Ľ, es la doctrina de los Tres G√©neros de Materialidad (M1, M2, M3). La materia ontol√≥gico especial puede representarse del modo siguiente: Mi={M1,M2,M3}. ¬ęMundo¬Ľ designa el conjunto de entidades f√≠sico-emp√≠ricas, corp√≥reas, que constituyen el Primer G√©nero (M1). ¬ęAlma¬Ľ designa el conjunto de fen√≥menos de la ¬ęvida interior¬Ľ psicol√≥gica e hist√≥rica, es decir, el contenido del Segundo G√©nero (M2). ¬ęDios¬Ľ se corresponde con el Tercer G√©nero de Materialidad (M3). Dios es el dep√≥sito de las esencias eternas con respecto a las cuales el mundo y las almas est√°n gobernadas seg√ļn un orden invisible.

Materialismo, en Ontolog√≠a general, es el resultado de una metodolog√≠a cr√≠tica: la cr√≠tica a la tesis de la unicidad del ser. La Idea ontol√≥gico-general de Materia (M) la entiende Bueno como la Idea de la pluralidad indeterminada, infinita, en la que ¬ęno todo est√° vinculado con todo¬Ľ (negaci√≥n de un orden o armon√≠a universal). La caracter√≠stica esencial del concepto de Ser, o de Materia ontol√≥gico-general, estriba en su aspecto regresivo: la Materia ontol√≥gico-general no s√≥lo designa las realidades mundanas, sino tambi√©n las transmundanas, incluso las anteriores al tiempo, anteriores al sistema solar, anteriores a la constituci√≥n de los √°tomos. Bueno llama mundanistas a todas aquellas concepciones que afirman que los g√©neros mundanos [M1, M2, M3] est√°n incluidos en la Idea de Materia, pero que, a su vez, la Idea de Materia no rebasa ese √°mbito mundano, ontol√≥gico-especial, sino que se pliega a √©l. Llama materialismo, en sentido ontol√≥gico-general, a todo tipo de concepciones que partiendo de la inmersi√≥n de los materiales mundanos en la Materia ontol√≥gico-general, defienden la regresi√≥n real de la Idea de materia y, por tanto, la tesis de que la Materia ontol√≥gico-general no puede considerarse reducida a las materialidades c√≥smicas.

Cuando desde M se adscribe {M1, M2, M3} al mundo, se abre la posibilidad de coordinar estos g√©neros a un ¬ęcentro del mundo¬Ľ (designado por E) desde el cual intentaremos ¬ęreconstruirlo cient√≠ficamente¬Ľ. La constituci√≥n del sujeto en cuanto ego transcendental (E) puede ser considerada como el proceso recurrente de un paso al l√≠mite de las relaciones de identidad (terciogen√©ricas) al que tienden los sujetos operatorios (segundogen√©ricos, alineados en el eje pragm√°tico: autologismos, dialogismos, normas) en tanto interact√ļan, a trav√©s de sus individuos o t√©rminos corp√≥reos (primogen√©ricos) en el proceso de constituci√≥n del Mundo. Los tres g√©neros de materialidad se coordinar√°n con los sectores del eje sint√°ctico y a trav√©s de los sectores del eje sem√°ntico del espacio gnoseol√≥gico: los t√©rminos (de los diversos campos de las ciencias), a trav√©s sobre todo del sector fisicalista, se coordinar√°n con los contenidos primogen√©ricos; las operaciones (a trav√©s de los fen√≥menos) con los contenidos segundogen√©ricos; y las relaciones (a trav√©s de las esencias) con los contenidos terciogen√©ricos. Cuando consideramos los tres g√©neros desde la perspectiva de los sujetos operatorios (que convergen en un punto E, que no es trascendental en virtud de ciertas funciones a priori de su entendimiento, sino en virtud del propio ejercicio, in medias res, de los sujetos operatorios) los contenidos terciogen√©ricos tender√°n a ser puestos bajo el severo control de M2, por cuanto √©ste aparece en su g√©nesis. Pero cuando los consideramos desde la perspectiva de M, estos ¬ęcanales gen√©ticos¬Ľ pueden desvirtuarse, de suerte que M3 pueda pasar a verse como una ¬ęrefracci√≥n¬Ľ de ¬ęalgo de M¬Ľ en cuanto a su estructura, independientemente de su g√©nesis. (Gustavo Bueno: Ensayos materialistas, Taurus, Madrid 1972, p√°ginas 45-47, 53-56, 76-77, 59-183, 267-281.)


¬ęHistoria filos√≥fica de la filosof√≠a¬Ľ

Apoy√°ndose en las distintas clases de relaciones que puedan darse entre estos tres t√©rminos coordinadores de la Realidad (¬ęE¬Ľ como Ego trascendental, ¬ęMi¬Ľ como Mundo o Materia ontol√≥gico-especial y ¬ęM¬Ľ como Materia ontol√≥gico-general), el materialismo filos√≥fico establece tres ordenaciones b√°sicas para caracterizar los periodos fundamentales del curso hist√≥rico de la filosof√≠a occidental.

En la Antig√ľedad los elementos egoiformes ¬ęE¬Ľ (hombres, d√©mones, dioses) se tratan como si estuvieran incluidos en el mundo de los fen√≥menos ¬ęMi¬Ľ, a su vez envuelto en una Realidad impersonal ¬ęM¬Ľ (Caos, √Āpeiron, Migma, Acto Puro, Cosmos atom√≠stico); una Realidad impersonal ¬ęM¬Ľ al modo de los mitos cosmol√≥gicos, de un Arj√© o de varios Arjai (agua, aire, √Āpeiron...) a partir de los cuales se pretender√° obtener el Mundo ¬ęMi¬Ľ y, dentro de √©l, a los cuerpos o almas egoiformes ¬ęE¬Ľ. O se parte de las sensaciones, opiniones, etc. de los sujetos ¬ęE¬Ľ, de ah√≠ se pasa a reconstruir el mundo de los fen√≥menos (a ¬ęsalvar los fen√≥menos¬Ľ, ¬ęMi¬Ľ), y, por √ļltimo, se pasa a la realidad transmundana (¬ęM¬Ľ), que conserva su car√°cter impersonal incluso en el Acto Puro de Arist√≥teles, que ni crea el Mundo, ni necesita conocer su existencia. Esto es lo que caracteriza a la ¬ęrevoluci√≥n ateniense¬Ľ, que se hace consistir en un ¬ębajar la filosof√≠a del Cielo a la Tierra¬Ľ, en frase de Cicer√≥n, o en la f√≥rmula de Prot√°goras ¬ęel Hombre es la medida de todas las cosas¬Ľ.

En la Edad Media, el Acto Puro de Arist√≥teles (¬ęE¬Ľ) ¬ęrompe a hablar¬Ľ, crea el Mundo (¬ęMi¬Ľ) a partir de la Nada (o acaso a partir de un Caos, ¬ęM¬Ľ), lo ordena, lo transforma en un mundo ¬ęMi¬Ľ gracias a su obra de los seis d√≠as, y se revela a las criaturas, habla con los hombres, pacta con ellos, e incluso se encarna en el hombre a trav√©s de la figura de Cristo; dentro del mundo (¬ęMi¬Ľ) se encuentra una entidad egoiforme que recapitula en s√≠ a la propia divinidad ¬ęE¬Ľ. La Filosof√≠a escol√°stica parte de la constataci√≥n de las cosas del mundo visible y sensible (el ¬ęsensu constat¬Ľ, ¬ęMi¬Ľ) de las cinco v√≠as de Santo Tom√°s de Aquino, y pasa al otro mundo invisible (el mundo de las formas separadas, y a√ļn el mundo del Caos, ¬ęM¬Ľ) hasta alcanzar al Dios creador (¬ęE¬Ľ) de la Teolog√≠a Natural.

En la Edad Moderna, el racionalismo franc√©s, y, sobre todo, el cartesiano, parte de una situaci√≥n de duda (la duda met√≥dica respecto de ¬ęMi¬Ľ), un caos en el que todo se confunde, que tiene que ver con un Genio maligno que act√ļa ¬ępor encima de la voluntad humana¬Ľ; pero este Genio maligno se detiene precisamente ante el Cogito espiritual, que se erige en una roca firme con independencia del Mundo de los cuerpos ¬ęMi¬Ľ; el argumento ontol√≥gico nos hace presente a un Dios voluntarista ¬ęM¬Ľ en el Alma humana ¬ęE¬Ľ. El espiritualismo ocasionalista representa una exasperaci√≥n de los componentes medievales de la ordenaci√≥n b√°sica: ¬ęnosotros vemos a Dios en todas las cosas¬Ľ. La existencia del mundo exterior, llega a decir Malebranche, la conozco porque la Biblia me ense√Īa que Dios ha creado el Mundo. En el empirismo ingl√©s, o en la Escuela plat√≥nica de Cambridge, ¬ęE¬Ľ se mantiene alejado del mundo (cuya existencia, en Locke y Hume, es reducida a no mucho m√°s que una cierta intensidad o vivacidad de las sensaciones). Berkeley, el obispo irland√©s, ocupa en esta tradici√≥n empirista el lugar que Malebranche, el sacerdote franc√©s, ocupaba en el racionalismo: el lugar m√°s pr√≥ximo al Dios medieval de la revelaci√≥n. Dios (¬ęM¬Ľ) llena a ¬ęE¬Ľ (√°ngeles, almas humanas), a quien ha creado, y s√≥lo a su trav√©s crea el Mundo de los fen√≥menos (¬ęMi¬Ľ), cuyo ser se reduce a la condici√≥n de percepci√≥n de ¬ęE¬Ľ. (Gustavo Bueno: La Metaf√≠sica Presocr√°tica. Pentalfa, Oviedo, noviembre 1974 & Gustavo Bueno: ¬ęConfrontaci√≥n de doce tesis caracter√≠sticas del sistema del Idealismo trascendental con las correspondientes tesis del Materialismo filos√≥fico¬Ľ. El Basilisco, 2¬™ √©poca, n¬ļ 35, 2004, p√°ginas 3-40)


Obras

  • El papel de la filosof√≠a en el conjunto del saber (1970)
  • Etnolog√≠a y utop√≠a (1971)
  • Ensayo sobre las categor√≠as de la Econom√≠a Pol√≠tica (1972)
  • Ensayos materialistas (1972)
  • La metaf√≠sica presocr√°tica (1974)
  • El animal divino (1985)
  • Symplok√© (en colaboraci√≥n con Carlos Iglesias y Alberto Hidalgo Tu√Ī√≥n) (1987)
  • Cuestiones cuodlibetales sobre Dios y la religi√≥n (1989)
  • Nosotros y Ellos (1990)
  • Materia (1990)
  • Primer Ensayo Sobre Las Categor√≠as de Las ¬ęCiencias Pol√≠ticas¬Ľ (1991)
  • Sobre Asturias (1991)
  • Teor√≠a del Cierre Categorial (5 vol√ļmenes) (1992-)
  • El mito de la cultura (1995)
  • El sentido de la vida (1996)
  • Espa√Īa Frente a Europa (1999)
  • Televisi√≥n: Apariencia y Verdad (2000)
  • ¬ŅQu√© es la Bio√©tica? (2001)
  • Telebasura y Democracia (2002)
  • El mito de la Izquierda (2003)
  • Panfleto contra la democracia realmente existente (2004)
  • La vuelta a la caverna (2004)
  • El mito de la felicidad (2005)
  • Espa√Īa no es un mito (2005)
  • Zapatero y el Pensamiento Alicia (2006)
  • La fe del ateo (2007)
  • El Mito de la derecha (2008)
  • El fundamentalismo democr√°tico. La democracia espa√Īola a examen (2010)
  • Ensayo de una definici√≥n filos√≥fica de la Idea de Deporte (2014)
  • El puesto del Ego trascendental en el materialismo filos√≥fico (2016)

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