Fuero de Oviedo

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Fue otorgado por Alfonso VI, tras su visita a la Catedral y la apertura del Arca Santa. Las disposiciones del Fuero abarcaban tanto el plano organizativo como el del Derecho Civil y el del Derecho Penal. No se conserva este fuero original pero tenemos noticias de √©l a trav√©s de un documento de Fernando IV, de 1295, en el que va inserto el fuero concedido por el emperador Alfonso VII (en el a√Īo 1145) y que confirma el de Alfonso VI.

En el plano pol√≠tico organizativo el Fuero de Oviedo dispon√≠a: que el cargo de merino recayese siempre en un vecino de la ciudad, no siendo obligatorio y teniendo √ļnicamente el rey la potestad de deponerlo; que los habitantes de la ciudad fuesen s√≥lo vasallos del Rey, siendo libre todo siervo del fisco real que se acoja al Fuero; la inviolabilidad del domicilio; la exenci√≥n de la fonsadera excepto cuando, estando movilizados todos los hombres de armas de los dem√°s concejos, el Rey estuviese cercado o requiriese auxilio en combate; la igualdad ante la ley de magnates y vecinos llanos; la exenci√≥n del servicio personal al que obligaba la posesi√≥n de tierras.

En lo tocante al Derecho Civil establecía: que los propietarios de tierras fuesen libres de venderlas aun cuando abandonen la ciudad y que pudiesen testar siempre y cuando no privasen por completo de herencia a sus hijos.

Y en el plano penal la multa y la compostura se convertían en la base de la amonestación, castigándose el falso testimonio y el allanamiento de morada y considerándose eximente del cargo por agresión el haber sido injuriado por el agredido con los calificativos de cornudo, sodomita, traidor o similares. Se prohibía el procedimiento del embargo cuando el demandado prestaba fianza, se establecía la obligatoriedad de prestar declaración y se instituían la prueba caldaria y la prueba del duelo.

Asimismo el Fuero establec√≠a una serie de disposiciones generales tales como permitir el comercio libre de sidra y pan, multar a los comerciantes que empleaban medidas falsas y a cuantos arrojasen basuras. Se establec√≠an tambi√©n exenciones como derecho de pasto en todos los lugares del municipio, derecho a cortar le√Īa en todos los montes y una franquicia que exim√≠a a los vecinos de pagar portazgo o ribaje desde el mar hasta Le√≥n.

Los beneficios del Fuero se hicieron extensivos durante el reinado de Alfonso IX a Sograndio, Godos, Santa Marina de Piedramuelle, San Claudio, Feleches, Maja, Villamar, Loriana, Bra√Īes... entre otros asentamientos, anexionados todos ellos al concejo. La concesi√≥n del Fuero cre√≥ un r√©gimen ciudadano, el Concejo, contrapuesto al r√©gimen se√Īorial de la Iglesia; la dial√©ctica constante entre estos dos n√ļcleos de poder determinar√° la vida de la ciudad en los siglos posteriores.