Elipando de Toledo

De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre.

Toledo. Fotografía, cortesía de José Luis García González
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Toledo. Fotografía, cortesía de José Luis García González

Elipando, 717-808. Arzobispo de Toledo.

Naci√≥ el 25 de Julio del 717, seg√ļn ciertos autores. Fue Arzobispo de Toledo durante el reinado de Mauregato (algunos sit√ļan la vigencia de su arzobispado entre el 754 y el 800). Uno de los jefes de la herej√≠a adopcionista. Combati√≥ a Migecio pero se volvi√≥ adopcionista, sosteniendo que la naturaleza divina de Cristo es adoptada. Las causas de su conversi√≥n son explicadas por su amistad personal con F√©lix de Urgel, quien a una consulta suya a causa de la doctrina, extendida por C√≥rdoba y Andaluc√≠a en general, le contest√≥ que Jesucristo, en cuanto hombre, era hijo adoptivo de Dios. El prestigio que a√ļn manten√≠a la iglesia visigoda en territorio peninsular sirvi√≥ para extender la doctrina entre los moz√°rabes.

Algunos obispos, como Ascario, de la di√≥cesis de Braga, le siguieron. Adem√°s, estaba la presi√≥n de los musulmanes, cuyo arzobispado pose√≠an, y a causa de ello acept√≥ las doctrinas isl√°micas que dicen que Jes√ļs era s√≥lo un profeta y por lo tanto mero hombre.

Adosinda, viuda del rey Silo, que había tomado los hábitos de religiosa resistió la herejía adopcionista de Elipando, quien quería atraerla hacia su causa. Adosinda convocó una reunión con Elerio, obispo de Osma, y con Beato de Liébana, para dirigirle una misiva a Elipando. A través de sus obras los hombres de confianza de Adosinda combatieron también esta doctrina.

Dada su extensi√≥n, la doctrina adopcionista no tard√≥ en ser condenada, primero por el Beato de Li√©bana y Eterio, obispo de Osma. Ambos dirigieron a Elipando una carta apolog√©tica defendiendo la doctrina trinitaria, a instancias de Adosinda. Tambi√©n combatieron la her√©tica doctrina en dos libros, que seg√ļn Ambrosio de Morales y algunos otros autores espa√Īoles, se conservaban originales en los archivos de Toledo. No se tiene constancia de que muriera habi√©ndose retractado de sus doctrinas, al contrario del obispo de Urgel.

Elipando, siendo consciente a partir de este momento de la enorme resistencia que se encontraba a su doctrina, visit√≥ a Carlomagno en Aquisgram, solicitando un concilio en el que se condenase a Beato de Li√©bana. Dicho concilio se celebra en el a√Īo 794 en Frankfurt, teniendo presentes al arzobispo de Mil√°n y al celebre Alcuino de York.

Dos a√Īos m√°s tarde se condenar√≠a por herejes a Elipando y a F√©lix en Ratisbona, juicio que fue ratificado por el Papa Adriano.

Elipando vivi√≥ hasta los 83 a√Īos, defendiendo siempre su doctrina.