Cruz de la Victoria

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Si ya el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo de 1385 se√Īalaba que en la Cruz de la Victoria hab√≠a tantas piedras preciosas como las que hab√≠a perdido, durante los sucesos b√©licos de 1934 y 1936 la reliquia, al igual que el resto de la C√°mara Santa, sufri√≥ graves desperfectos que hicieron necesaria su restauraci√≥n. Si bien la Caja de las √Āgatas estaba intacta y la C√°mara Santa qued√≥ totalmente destruida, la Cruz de los √Āngeles y la Cruz de la Victoria no sufrieron graves da√Īos, siendo restauradas por el prestigioso arque√≥logo [[Manuel G√≥mez Moreno]], quien dirige los trabajos de recuperaci√≥n del conjunto con la ayuda de [[V√≠ctor Hevia Granda]] a partir de 1938. La Cruz de la Victoria recuperar√≠a su pedrer√≠a a partir de 1942, gracias a las donaciones populares que permitieron la adquisici√≥n y restauraci√≥n. No obstante, los trabajos de los orfebres Horacio Rivero √Ālvarez y Luis Aguilar, no tuvo en cuenta el dise√Īo original y supuso una radical modificaci√≥n, alterando la postura del medall√≥n en ambos frentes, lo que denunci√≥ el cronista de Oviedo [[Joaqu√≠n Manzanares Rodr√≠guez-Mir|Joaqu√≠n Manzanares]]. En 1971 se colocan esmaltes nuevos por obra del orfebre alem√°n Werner Henneberger, aunque tampoco se tuvo demasiado en cuenta el dise√Īo original. Debido al inadecuado tratamiento de la Cruz en su uso cotidiano se han visto alterados. Si ya el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo de 1385 se√Īalaba que en la Cruz de la Victoria hab√≠a tantas piedras preciosas como las que hab√≠a perdido, durante los sucesos b√©licos de 1934 y 1936 la reliquia, al igual que el resto de la C√°mara Santa, sufri√≥ graves desperfectos que hicieron necesaria su restauraci√≥n. Si bien la Caja de las √Āgatas estaba intacta y la C√°mara Santa qued√≥ totalmente destruida, la Cruz de los √Āngeles y la Cruz de la Victoria no sufrieron graves da√Īos, siendo restauradas por el prestigioso arque√≥logo [[Manuel G√≥mez Moreno]], quien dirige los trabajos de recuperaci√≥n del conjunto con la ayuda de [[V√≠ctor Hevia Granda]] a partir de 1938. La Cruz de la Victoria recuperar√≠a su pedrer√≠a a partir de 1942, gracias a las donaciones populares que permitieron la adquisici√≥n y restauraci√≥n. No obstante, los trabajos de los orfebres Horacio Rivero √Ālvarez y Luis Aguilar, no tuvo en cuenta el dise√Īo original y supuso una radical modificaci√≥n, alterando la postura del medall√≥n en ambos frentes, lo que denunci√≥ el cronista de Oviedo [[Joaqu√≠n Manzanares Rodr√≠guez-Mir|Joaqu√≠n Manzanares]]. En 1971 se colocan esmaltes nuevos por obra del orfebre alem√°n Werner Henneberger, aunque tampoco se tuvo demasiado en cuenta el dise√Īo original. Debido al inadecuado tratamiento de la Cruz en su uso cotidiano se han visto alterados.
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 +Seg√ļn afirma el periodista [[Javier Neira]] en ''[[La Nueva Espa√Īa]]'' el 7 de septiembre de 2008, la cruz de roble sin revestir fue arrojada al fuego por el restaurador Manuel G√≥mez Moreno, hecho conocido por algunos miembros de la comisi√≥n nombrada al efecto, pero hasta ahora desconocido para el gran p√ļblico.
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 +{{citas|1=Al entregar la Cruz de la Victoria, el restaurador les dijo que hab√≠a tirado al fuego y sustituido por una pieza nueva el alma de madera de roble. |2=}}
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El 9 de agosto de 1977 la Cruz, junto a la Caja de las √Āgatas y la Cruz de los √Āngeles, fueron robadas y sufrieron graves desperfectos al ser arrancadas sus piedras preciosas y revestimientos de oro. Su lamentable estado oblig√≥ a realizar una nueva restauraci√≥n que fue realizada seg√ļn el dict√°men de una comisi√≥n constituida al efecto el 30 de noviembre de ese mismo a√Īo. En la citada comisii√≥n participaron personas tan eminentes como el arque√≥logo [[Helmut Schlunk]], [[Mag√≠n Berenguer Alonso]], [[Jos√© M√©nendez Pidal]] o [[Manuel Fern√°ndez-Avello]]. Finalmente, el 8 de junio de 1978, tras numerosos estudios y consultas, se decidi√≥ devolver a las piedras su forma y posici√≥n original en la reliquia, y el 13 de junio la comisi√≥n dictamin√≥ que la Cruz de los √Āngeles fuera restaurada siguiendo las indicaciones de expertos de la ciudad alemana de Maguncia. [[Pedro √Ālvarez Miranda]] fue uno de los orfebres que restauraron por segunda vez la reliquia. El 9 de agosto de 1977 la Cruz, junto a la Caja de las √Āgatas y la Cruz de los √Āngeles, fueron robadas y sufrieron graves desperfectos al ser arrancadas sus piedras preciosas y revestimientos de oro. Su lamentable estado oblig√≥ a realizar una nueva restauraci√≥n que fue realizada seg√ļn el dict√°men de una comisi√≥n constituida al efecto el 30 de noviembre de ese mismo a√Īo. En la citada comisii√≥n participaron personas tan eminentes como el arque√≥logo [[Helmut Schlunk]], [[Mag√≠n Berenguer Alonso]], [[Jos√© M√©nendez Pidal]] o [[Manuel Fern√°ndez-Avello]]. Finalmente, el 8 de junio de 1978, tras numerosos estudios y consultas, se decidi√≥ devolver a las piedras su forma y posici√≥n original en la reliquia, y el 13 de junio la comisi√≥n dictamin√≥ que la Cruz de los √Āngeles fuera restaurada siguiendo las indicaciones de expertos de la ciudad alemana de Maguncia. [[Pedro √Ālvarez Miranda]] fue uno de los orfebres que restauraron por segunda vez la reliquia.

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Cruz de la Victoria
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Cruz de la Victoria
La Cruz de la Victoria es una reliquia donada por Alfonso III en el a√Īo 908 a la Iglesia de San Salvador de Oviedo, aunque previamente permaneci√≥ en la Iglesia de la Santa Cruz de Cangas de On√≠s, edificada bajo su advocaci√≥n. Fue forjada en el Castillo de Goz√≥n poco antes de que Oviedo dejase de ser la capital del reino para ceder su lugar a Le√≥n. Sus dimensiones son de 92 cent√≠metros de alto y 72 de ancho. El alma de la cruz est√° formada por dos maderos de roble que se unen en el centro a un disco redondo, donde se ha excavado un hueco cuadrado para contener reliquias. La Cruz est√° recubierta con l√°minas de oro y guarnecida por piedras preciosas. El medall√≥n central lo ocupaba un cristal de roca transparente que facilitaba la admiraci√≥n de una reliquia de la Vera Cruz.

Tabla de contenidos

De Pelayo a Alfonso III

Se considera la Cruz de la Victoria a la insignia de madera que Pelayo utiliz√≥ como estandarte en la Batalla de Covadonga. Posteriormente ser√≠a guardada por su hijo Favila en una iglesia de Cangas de On√≠s, primera capital del reino, dedicada a la Vera Cruz. La Cruz de la Victoria constituir√≠a, por lo tanto, el primer vestigio del culto a la vera cruz en el Reino de Oviedo, fechado por la inscripci√≥n levantada por Favila y su mujer Froiluba en el a√Īo 737. En la Cr√≥nica de Alfonso III, versi√≥n Rotense, se dice de Favila que ¬ęconstruy√≥ la Bas√≠lica en honor de la Santa Cruz¬Ľ. Posteriormente, ya en tiempos de Alfonso III, ser√≠a engalanada con oro y piedras preciosas, para presentar la forma conservada desde el siglo X. Sin embargo, la leyenda que atribuye el alma de madera de la Cruz a la usada por Pelayo es muy posterior, recogida por los historiadores Ambrosio de Morales ‚ÄĒque califica la Cruz como ¬ęla m√°s rica joya que debe haber en Espa√Īa¬Ľ‚ÄĒ y Enrique Fl√≥rez. S√≠ puede sostenerse, ya que el centro de la Cruz es un relicario, que en este hueco se encuentren restos de la cruz de roble que utiliz√≥ el primero de los reyes de Oviedo.

Relaci√≥n con la Cruz de los √Āngeles

Se distingue de la Cruz de los √Āngeles en la terminaci√≥n de sus cuatro brazos, que irradiando del medall√≥n central se van ensanchando al llegar a sus extremos para resolverse de forma trifurcada en dos semic√≠rculos rematados por otros tantos c√≠rculos. Estas formas se encuentran primeramente en las cruces bizantinas aunque fueron pronto copiadas en Occidente. Es probable que sea obra de orfebres francos o que al menos hayan prestado colaboraci√≥n. Esta cruz supuso un desarrollo fundamental en la orfebrer√≠a. En ella se miran los modelos de la arqueta relicario donada por el Rey Magno a la catedral de Astorga y el c√°liz de Santo Domingo de Silos.

Esta forma de los brazos, junto a la mayor largura del brazo inferior y su mayor tama√Īo general distingue ambas cruces. Esta diferencia se da tambi√©n en la decoraci√≥n, pues el disco circular del centro est√° decorado, en su cara anterior, con esmaltes, piedras preciosas y plaquitas de almandines que forman motivos vegetales, mientras que la decoraci√≥n esmaltada invade los brazos de la cruz y ocupa en cada uno de ellos un campo aproximadamente cuadrado. Las paredes de la caja la forman una cinta de oro soldada de canto y que est√° decorada en su borde superior con una delicada decoraci√≥n de perlas de oro. Dentro de la caja hay en el borde hilos de oro en espiral, desconocidas en la orfebrer√≠a carolingia y la espa√Īola. Sus bandas tienen ocho piedras en el brazo inferior, seis en el superior y cinco en cada uno de los laterales, para un total de 24.

El engaste de las piedras es también diferente en ambas reliquias, asemejándose sin embargo más en las terminaciones de los brazos del reverso, donde hay un cristal de roca en la mitad de cada brazo y otros tres en los ensanchamientos circulares. Estos engastes permiten relacionarla con la llamada Cruz de las Ardenas, obra franco-oriental del segundo cuarto del siglo IX, aunque carente de las terminaciones semicirculares que caracterizan a la Cruz de la Victoria.

Cruz de las Ardenas
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Cruz de las Ardenas

No obstante, ambas cruces coinciden en muchos aspectos. Ambas est√°n armadas y forradas de igual modo y en el cruce de los brazos tienen una hendidura de forma cuadrada, que pudo haber sido en alg√ļn tiempo relicario. El motivo decorativo de los clavos en el exterior para fijar la chapa de oro a la madera, es exactamente el mismo en ambas reliquias. Es decir, sirven de clavos de sujeci√≥n de las chapas de oro, y al mismo tiempo la exornan graciosa y originalmente. Tambi√©n las dos son de inspiraci√≥n bizantina, aunque la Cruz de la Victoria es totalmente distinta de las dem√°s cruces del Reino. Su pedrer√≠a es de inspiraci√≥n carolingia.

Hoc signo vincitur inimicus

En el reverso de la Cruz aparecen inscripciones dedicatorias en la l√≠nea de la Cruz de los √Āngeles, incluyendo el lema Hoc signo tuetur pius=Hoc signo vincitur inimicus. Estas palabras se repiten en la Cruz de Santiago y en muchas inscripciones posteriores, en el palacio real, en los muros de la ciudad de Oviedo, en La Foncalada, en San Mart√≠n de Salas, en las Torres del Oeste, en Galicia y en varios manuscritos, como el Antifonario de la catedral de Le√≥n del a√Īo 917, en una copia del mismo de 1067, en el Beato de Valcavado del a√Īo 970 en Valladolid y en el de San Mill√°n de finales del siglo X. Esto demuestra la importancia de la veneraci√≥n de la Cruz en Oviedo y su importancia para consagrar no s√≥lo monumentos religiosos sino tambi√©n civiles.

Leídas del brazo superior al izquierdo y del derecho al inferior dicen:

Susceptum placide maneat hoc in honore domini quod offerunt famuli xpi adefonsus princes et scemena regina=Quisquis auferre hoc donaria nostra presumserit fulmine divino intereat ipse=hoc opus perfectum et concessum est santo salvatori ovetense sedis=hoc signo tuetur pius=hoc signo vincitur inimicus=et operatum est in castello gauzon anno regni nostri xlii discurrente era DCCCXLVI.

¬ęPermanezca esto recibido benignamente para honra de Dios, lo cual ofrecen el siervo de Dios pr√≠ncipe Alfonso y la reina Jimena.=Cualquiera que se atreviere a tomar estos nuestros dones perezca con rayo del cielo=Esta obra, siendo acabada, fue ofrecida a la iglesia catedral de San Salvador de Oviedo=Con esta se√Īal se defiende al piadoso=con esta se√Īal se vence al enemigo=y fue labrada esta Cruz en el Castillo de Goz√≥n el a√Īo cuarenta y dos de nuestro reino andando la era de novecientos cuarenta y seis¬Ľ.

A la luz de esta coincidencia en el lema de la Cruz, forjada justo un siglo despu√©s que la Cruz de los √Āngeles, nos encontramos ante una reafirmaci√≥n del proyecto imperial iniciado por Alfonso II.

Deterioros y restauración

Si ya el Libro Becerro de la Catedral de Oviedo de 1385 se√Īalaba que en la Cruz de la Victoria hab√≠a tantas piedras preciosas como las que hab√≠a perdido, durante los sucesos b√©licos de 1934 y 1936 la reliquia, al igual que el resto de la C√°mara Santa, sufri√≥ graves desperfectos que hicieron necesaria su restauraci√≥n. Si bien la Caja de las √Āgatas estaba intacta y la C√°mara Santa qued√≥ totalmente destruida, la Cruz de los √Āngeles y la Cruz de la Victoria no sufrieron graves da√Īos, siendo restauradas por el prestigioso arque√≥logo Manuel G√≥mez Moreno, quien dirige los trabajos de recuperaci√≥n del conjunto con la ayuda de V√≠ctor Hevia Granda a partir de 1938. La Cruz de la Victoria recuperar√≠a su pedrer√≠a a partir de 1942, gracias a las donaciones populares que permitieron la adquisici√≥n y restauraci√≥n. No obstante, los trabajos de los orfebres Horacio Rivero √Ālvarez y Luis Aguilar, no tuvo en cuenta el dise√Īo original y supuso una radical modificaci√≥n, alterando la postura del medall√≥n en ambos frentes, lo que denunci√≥ el cronista de Oviedo Joaqu√≠n Manzanares. En 1971 se colocan esmaltes nuevos por obra del orfebre alem√°n Werner Henneberger, aunque tampoco se tuvo demasiado en cuenta el dise√Īo original. Debido al inadecuado tratamiento de la Cruz en su uso cotidiano se han visto alterados.

Seg√ļn afirma el periodista Javier Neira en La Nueva Espa√Īa el 7 de septiembre de 2008, la cruz de roble sin revestir fue arrojada al fuego por el restaurador Manuel G√≥mez Moreno, hecho conocido por algunos miembros de la comisi√≥n nombrada al efecto, pero hasta ahora desconocido para el gran p√ļblico.

Al entregar la Cruz de la Victoria, el restaurador les dijo que había tirado al fuego y sustituido por una pieza nueva el alma de madera de roble.


El 9 de agosto de 1977 la Cruz, junto a la Caja de las √Āgatas y la Cruz de los √Āngeles, fueron robadas y sufrieron graves desperfectos al ser arrancadas sus piedras preciosas y revestimientos de oro. Su lamentable estado oblig√≥ a realizar una nueva restauraci√≥n que fue realizada seg√ļn el dict√°men de una comisi√≥n constituida al efecto el 30 de noviembre de ese mismo a√Īo. En la citada comisii√≥n participaron personas tan eminentes como el arque√≥logo Helmut Schlunk, Mag√≠n Berenguer Alonso, Jos√© M√©nendez Pidal o Manuel Fern√°ndez-Avello. Finalmente, el 8 de junio de 1978, tras numerosos estudios y consultas, se decidi√≥ devolver a las piedras su forma y posici√≥n original en la reliquia, y el 13 de junio la comisi√≥n dictamin√≥ que la Cruz de los √Āngeles fuera restaurada siguiendo las indicaciones de expertos de la ciudad alemana de Maguncia. Pedro √Ālvarez Miranda fue uno de los orfebres que restauraron por segunda vez la reliquia.

Bibliografía